No sé si es la época, la que me hace pensarte, no sé si es el frío de mi cama el que me hace extrañarte, no sé si es solo una mala jugada del destino la que me hace percibir tu aroma en mi alcoba. No lo sé pero me está volviendo loca.

Me vuelve loca el imaginarte paseando por donde sea que yo esté, siento que el aroma de tu cuerpo me persigue y me dejo atrapar, pues me encantaba envolverme en tus brazos y que tu aroma se me quedara en el cuerpo.

alone

No sé si es la nostalgia del clima que me hace pensarte, o en realidad extraño tus brazos envolviendo mi cuerpo, no sé si es el frío, o que me duele tu ausencia, no sé y me he prometido no averiguarlo, ya no quiero pensarte simplemente ya no quiero amarte. Que te extraño, sí, que te quiero sí, pero otra verdad es que tú lo decidiste estar, tú preferiste estar ahí en donde estas, lejos de mí.

Me vuelve loca el recordar el día que te fuiste, sin tiempo a nada me dijiste que eso ya no podía seguir, me volvían loca tus arranques de inmadurez, tus reproches bobos, la ligereza que tenías para ser impuntual, imprudente, impertinente y en ocasiones demasiado hiriente cuando estabas tratando de decir que algo hice mal, eres explosivo e incontrolable, y sabes, siempre lo supe, y eso no me hizo correr, siempre estuve para ti, aún no sé qué te hizo alejarte de mí, quizá todo lo anterior. No lo sé ni lo quiero averiguar.

Te extraño, me dueles, pero eres un bache que tengo que superar, olvidar, debo dejarte en el tintero y volver a escribir un libro nuevo, fuiste mi todo y te convertiste en nada.

Solo quiero saber si ese día en que te olvidare llegará pronto, o cuántas vidas más tendré que esperar.



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