Sé que estoy malgastando mi tiempo, sé que la ruina es inevitable para lo nuestro, pero me cuesta resignarme a perderte, me aferro a exhalar hasta el último aliento de esta moribunda relación, de esta corrupción, de esta inseguridad, de esta nostalgia, de este sentimiento que me parte el alma, de esta soledad de tenerte conmigo.

Tus explicaciones son claramente argumentos sin valor, son meros y simples pretextos, son mentiras a simple vista, tu despreocupación me hace sentir con el derecho fehaciente de tener celos, pero muchas veces me pregunto ¿Celos de qué?, ¿A quién estoy defendiendo a mi lado?, deja de torturarme, con esta agonía de una partida que no llega, de una intermitencia infinita que me hace romper en llanto y desolación, ten al menos el valor para admitir que lo nuestro ya no te interesa, que estas con alguien más o que simplemente te he dejado de importar.

 

 

Pero a muy a mi pesar los pequeños buenos momentos que tuvimos aún brillan en mi interior, dicen que el amante que lo da todo, es aquel que se retira sin remordimientos cuando todo termina, y quizás es lo único que quiero tener por claro, saber que de verdad lo hice todo, y fuiste tú quien no quiso dejar trascender lo nuestro.

 

En ocasiones me pregunto qué triste sería, que cuando tú “puedas” yo ya no quiera, no es que te quiera ver sufrir, precisamente por eso es que estoy aún aquí esperando, para ver si “despiertas” de ese letargo profundo que te arranco de mis brazos, y es que tu solo dices que no tienes tiempo, que estás buscando mejorar tu situación para que estemos mejor en un futuro, pero es muy probable que de seguir así ese “futuro nuestro” nunca llegará.

 

Sabes que no me interesan los carros lujosos, no me importa usar el autobús o caminar, comer es comer, sea un restaurante o en un puesto en la calle, parte de apoyarse es saber que a veces hay, y otras veces no, para mí la ropa es ropa, sea de marca o no, lo que quiero es disfrutar el tiempo contigo, todo lo demás es algo que carece de importancia si nos tenemos el uno al otro, así que deja de buscar cosas banales y recupera este corazón, este corazón que aun late, que sangra, que grita desesperadamente que lo apapaches.

 

Vuelve a mi lado ahora que aún puedes, el mañana es una promesa que no siempre llega, quizás mañana sea demasiado tarde, y yo me haya cansado de esperar a que reacciones, y te des cuenta que lo más importante no es aquello que llevas puesto, si no aquello que te hace moverte en las mañanas con frio, que te reconforta en los momentos difíciles, aquello que no se compra ni se vende, aquello que ni siquiera se puede tocar, aquello que le da sentido a la vida, aquello que solo sabemos que existe porque lo sentimos, aquello que aun quiero darte, nuestra hermosa relación que tuvimos y en la que experimentamos ese sentimiento insuperable llamado “amor”.

Autor: Sunky

 



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