A todos nos ha pasado, a todos nos llega la hora de sentir ese vacío de perder a alguien, a un amante o a un amigo, pero el  verdadero dolor, llega cuando los pierdes al mismo tiempo.

Yo tuve al mejor amante en el cuerpo de mi mejor amigo, nuestras charlas eran interminables, podíamos pasar horas hablando de todo y nada al mismo tiempo, no había tapujos ni caretas, cuando estábamos juntos era como si el resto de los millones de habitantes del mundo, desaparecieran para dejarnos solos.

love

Compartíamos, risas, llanto, dolores, sinsabores, frustraciones, noches de borrachera sin omitir la resaca, en fin hacíamos todo lo que los mejores amigos hacen, pero aderezado con un espectacular sexo, el amor carnal era de lo mejor.

Entonces, ¿Qué nos pasó? ¿Por qué se acabó?, ni si quiera recuerdo el día que nos dejamos, el punto es que ese mágico sueño se termino, fue una decisión mutua la que nos orilló soltaros de la mano y caminar cada quien por su lado, hacer vida separados, hacer un sendero nuevo sin usarnos de apoyo, como siembre había sido… ¿Qué gran tontería?

Sigo sin entenderlo pero lo respeto, no lo llamo, no lo busco, no propicio situaciones incomodas para lograr una estrategia que no tendrá resultado, total, las cosas así son y ya no van a cambiar. Sin embargo eso no evita que de vez en cuando me atormente la duda, y siga luchando por tener una respuesta que sé que no resolverá nada, pero a veces quiero saberla, ¿Qué nos pasó?, ¿Por qué nos dejamos si lo teníamos todo?

Me resulta muy difícil de creer, como fue posible que ayer, teníamos todo, éramos todo, mejores amigos y estupendos amantes, y ahora, solo parpadeé y solo somos desconocidos, a no hablamos, ya no escucho su voz, ya no huelo su perfume en las mañanas, simplemente ya no somos. Cierto es que aun me cimbra bastante su partida, pero diferente ya casi no duele, pero la nostalgia de repente aparece, obviamente no tengo ningún tipo de rencor o reproche, pues en realidad fue un gran amor, y así es como me gusta recordarlo, pensar en ese amor como algo bonito, algo que me cambio positivamente, logré amar al 1000 por 1000. Así es como lo recuerdo, con una sonrisa melancólica que me hace volver a preguntar… ¿Qué nos pasó?

A veces me gusta creer que esta relación, fue como esas películas que te mantienen al filo de la butaca toda su trama, comienzas acrecer tu expectativa por el film pues va realmente bueno y de repente, cuando crees que apenas el es climax, cuando estás en la mejor parte, de la nada aparece la palabra FIN, así de inesperado e inexplicable fue nuestro final.

distancia

Ya no queda más que fiarme del destino y del tiempo, del tiempo para sanar, y del destino para que nos vuelva a juntar, más adelante más maduros, puedo jurar que igual de enamorados.

Mientras tanto, disfrazaré mi vulnerabilidad emocional, con una sonrisa que pondré cada día, para mostrar al mundo que estoy bien…



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