Cuando comenzamos a salir hablamos sobre muchas cosas que no éramos capaces de tolerar, tratamos de definir que clase de comportamientos eran simplemente inaceptables y ambos quedamos de acuerdo en que no toleraríamos una infidelidad, y entre otras cosas importantes también dijimos que siempre hablaríamos con la verdad, dijimos que en caso de sentirnos atraídos fuertemente por alguien más hablaríamos de frente y nos despediríamos antes de que cualquier cosa sucediera con esa otra persona.

Ambos hicimos un juramento de respetar no las reglas del mundo, pero si al menos nuestras reglas y solo durante el tiempo que permaneciéramos juntos, no recuerdo en ningún momento haberte obligado a aceptar ese trato, recuerdo perfectamente que estabas de acuerdo con todo lo que hablamos y claramente dijiste que te daba gusto que tuviéramos ideas muy similares sobre aquellas cosas que son realmente importantes para que una relación florezca y se dé bien.

Pero muy a mi pesar comencé a darme cuenta de algunos cambios muy notorios en tu actitud, en tus costumbres, en tu forma de ser, era hasta cierto punto obvio lo que estaba sucediendo, pero quise darte el beneficio de la duda y me fui a cerciorar de lo que estaba pasando, muy desilusionada me quede cuando me di cuenta de que te estabas viendo con alguien más, así que decidí confrontarte pero no de manera indirecta, quería que al menos un poco acorralado tuvieras el valor para decirme la verdad, pero creo que estaba esperando demasiado de ti, porque defendiste tu mentira hasta el último momento.

No tienes idea de los sentimientos encontrados que tengo por ti, me lastima mucho que me creas tan tonta, porque tus engaños son malos, son completamente improvisados y porque te contradices sin darte cuenta, porque cuando te pido que repitas la versión siempre existen ciertas inconsistencias, y es que de verdad son demasiadas las pistas que me das como para no darme cuenta de que me estas tratando de engañar.

Me duele tu actitud, en verdad me decepciona saber que me has fallado, y es que eso no es lo único malo, lo peor es que también lastimas mi orgullo al creer que puedes engañarme con esa terrible actuación, con esas historias tan mal hechas, porque ni siquiera te tomas el tiempo de preparar tu mentira, y en verdad me pone triste que me creas tan idiota como para creerme semejantes estupideces.

Siempre supe que en cualquier momento nuestra historia podría terminar, pero creí que al menos lo haríamos de frente como lo prometimos, yo nunca te obligue a permanecer a mi lado, realmente nunca tuviste la necesidad de mentir, y eso es lo que lastima, además del hecho de que ya sabía la verdad, tendré que despedirme yo de ti, ya que tu no tuviste el valor para hacerlo, y tristemente eres uno de esos a los que no nunca recordaré con agrado, adiós.

Autor: Sunky

 



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