“La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días.”

-Benjamin Franklin

La felicidad es el tesoro más codiciado de nuestros tiempos, pero también es un concepto abstracto, subjetivo y dificilísimo de definir. Vamos por ahí preguntándonos qué podemos hacer para ser más felices o cuál es el secreto de la felicidad. Pero déjenme decirles que no existe ningún secreto, mucho menos formulas que nos digan cómo ser felices, porque la felicidad es sólo un estado emocional, una decisión, un estado interno que sólo se puede sentir en el momento presente y que sólo depende de ti. Si ella depende de lo que hagan los demás, supongo que estarás en aprietos.

La felicidad está hecha de pequeñas cosas que ocurren todos los días, de aprender a disfrutar lo que tenemos. Vivir siempre deseando tener más o esperando cumplir las metas trazadas para ser felices, es una trampa que nos lleva a caer en un abismo de infelicidad, nos lleva a vivir preocupándonos por algo que muchas veces ni siquiera va a suceder. No quiero decir que no está bien tenerlas, pero lo importante es ir disfrutando el camino, porque es la única forma de ser felices, porque la felicidad se vive ahora, se experimenta hoy, no el pasado ni en el futuro.

La felicidad no siempre llega fácilmente a nuestras vidas, ya que hemos sido condicionados a creer que la respuesta adecuada a nuestras expectativas no cumplidas, es la tristeza, el enojo, la culpa, el miedo o el arrepentimiento, y que si las cosas no son como nosotros creemos que deben ser, no podemos ser felices. Para ser felices, debemos primero aceptar que dentro de nosotros está el poder de elegir la felicidad en lugar de la infelicidad cada día, y de esta manera estaremos creando un mundo feliz.

 

Todos los días, independientemente de la situación que estés viviendo, de las cosas que estén sucediendo a tu alrededor, o de que algo no esté resultando como lo esperabas, busca una cosa por la cual puedas sentirte feliz. La vida está llena de pequeñas cosas que nos pueden hacer felices.

3

La felicidad…

Es un café con un amigo. Es un beso robado. Un mensaje inesperado. La intensa mirada de un desconocido. Es contestar el teléfono y escuchar con sorpresa la voz de la persona que amas. Es un soplo de aire fresco después de un día encerrado en una habitación. Es una sonrisa. Es un paseo al sol después de semanas de lluvia. Es un nuevo aroma. Es carcajearte hasta llorar. Es sentirte amado incondicionalmente. Es la sonrisa de un niño. En un hombro en quien llorar. Es la confianza entre hermanas. Es tu canción favorita en la radio puesta accidentalmente. Es una emoción repentina. Es brincar bajo la lluvia. Es luna llena. Es la comida favorita de mamá. Es un abrazo cariñoso. Es la comprensión sin muchas explicaciones. Es saber que alguien te recuerda con cariño.

Felicidad es una amistad sincera. Es el mar. Es una prueba de embarazo positiva. Es soltar el pasado y agradecer la experiencia y lo bonito que te ha dejado. Es pasar un domingo con tu familia viendo televisión y comiendo pizza o lo que sea, pero juntos. Es viajar al lugar que más te gusta. Es el viento en la cara. Es tu helado preferido. Es amarte y aceptarte como eres. Es disfrutar un atardecer sin necesidad de compartirlo. Es visitar a los abuelos y recordar con ellos viejos tiempos. Es hacer el amor con la persona que amas. Es la bienvenida que te da tu perro al llegar a casa. Es perdonar a quienes de algún modo te han hecho daño y sentirte liberado. Es jugar con tus hijos y decirles que los amas. Es tirarte sobre el pasto y ver las estrellas.

No, no es pensar en el mañana, en qué vas a hacer y si vas a estar feliz. Disfruta el momento presente, es el único que tienes. Y es el único que se puede vivir. No preguntes si tendrás las oportunidades adecuadas, créalas. No pienses demasiado en el porvenir, respira el momento presente. No preguntes si va a llover mañana. Hoy ves el sol, y eso es lo que cuenta. Disfruta cada momento. Cada emoción, cada sutil aliento. Son estas nuestras dosis de felicidad.

Shhh, cierra los ojos y escucha el latido insistente de tu corazón.

¿No es esto la felicidad?

 

Escrito por: Karla Galleta



     Compartir         Compartir