Yo soy la que decide qué quiero en la vida, y no es tu trabajo juzgarme.

A mis 26 años, he pasado por muchos dramas sentimentales. Desde un ex que fue mi sombra por años, hasta ser la inseguridad andante.

Mis nuevos amores no soportaban el drama que me rodeaba. Realmente parecía que un guionista de telenovela me había elegido para protagonizar sus ficciones. Me di cuenta que, en parte, todo se relacionaba con mi manera de cerrar capítulos o, mejor dicho, de no cerrarlos. Hasta que llegó un momento en el que dije “basta“.

En estos últimos meses, me he cruzado con muchos hombres que no valen la pena. Pero en lugar de ponerlos en su lugar y molestarme por cómo actuaban conmigo, decidí no darle importancia a ese tipo de cosas en mi vida. Decidí darles la prioridad que merecen, al final de todo lo demás. Y no porque ellos lo crean, por tratarlos así, soy una tonta.

2

 

No soy tonta por permitir que un ex, que en su momento me causó los mil y un daños, vuelva como si nada hubiera pasado y me proponga que seamos “amigos”. Él ya no me importa, no me causa dolor, o indignación, simplemente levanto la bandera blanca.

No soy tonta por permitir que gente que me dio la espalda, vuelva de vez en cuando a hablarme de sus problemas. Si lo permito es por algo. No me hace una persona vulnerable, sino que me hace más compasiva y fuerte de lo que ya soy.

No soy tonta por no resentirme con cada persona que me hizo daño. Eso tiene un ciclo y en lo posible, trato de que sea un ciclo corto. El rencor no te lleva a nada bueno.

3

 

No soy tonta por pensar (casi) siempre lo mejor de las personas. No podemos encasillar a todos por un par de malos ejemplos con los que nos cruzamos en la vida.

Prefiero llevar una vida tranquila y sana. He cometido errores conmigo misma al darle mucha importancia a ciertos temas que terminan desgastando, haciéndote sentir mal y hasta consumiendo casi toda tu energía. Dejándote sin nada más que malos sentimientos.

He decidido estar tranquila conmigo misma, a mi manera, con mis reglas. Dejando de priorizar cosas que no deberían.

He decido ser una tonta feliz, alejada del drama y enfocada en mis proyectos. Y esa es mi decisión.

Artículo por: Majo Tirado

 



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