Y pesar  que pudimos haberlo tenido todo, tenías en tus manos el poder de construirnos un sueño y en cambio optaste por destruir nuestras posibilidades. No entiendo aun, como es que todo este amor no te fue suficiente, como es que las risas que nos provocábamos no fueron un motivo suficiente para quedarte junto a mí.

pero no

Y pensar que teníamos esa clase de complicidad que se da pocas veces en la vida. Éramos como  dos locos caminando por las avenidas, viviendo el presente, riéndonos del pasado, que triste que le tuviste miedo a la magia de nuestras almas juntas, mira que fuimos el desperfecto encuentro en el momento perfecto.

Teníamos en nuestras manos la posibilidad de ser la combinación perfecta, con todas esas risas y caricias, la manera en la que podíamos soñar despiertos, la confianza, la sinceridad de los abrazos, de estos abrazos que dejaste escapar.

Sabes bien que quien nos mirara por la calle caminar, encontraba en nuestra complicidad la inspiración necesaria para volver a amar, éramos de esa clase de amor que se escapa  por los poros, que no se puede ocultar.

Éramos sin duda, la mezcla perfecta entre dulzura y realidad, la dosis justa de verdad y de sinceridad, tú siempre con las palabras justas para hacerme  reflexionar, pero siempre dulce, atento, creí que eras en verdad mi complemento perfecto.

Por mi mente nunca pasó que entre tú y yo hubiera un final; me costó aceptar que hay cosas que simplemente están destinadas a no pasar, que no todas las historias tienen finales felices, que la vida tiene también tardes de lágrimas y algunas noches tristes.

pudimos ser

Pudiste ser mi sueño anhelado, mi amor de la vida, mi risa, mi alivio, mi real alegría. Pudiste ser mucho más que un tormento, mucho más que un dolor en el pecho, te quería para todo, pero decidiste escapar

Tuvimos la posibilidad de ser destino con un final digno, ser novios, amantes y amigos, pudimos ser amor del bueno, de esos que provocan fuegos artificiales, o arcoíris en los días malos, pudimos ser sin duda, una gran historia.

Esperaba ser en tu vida mucho más que un último pensamiento, esperaba ser luz, ser risa, ser la mujer de tus sueños, hubiese dado todo, hubiese dado el mundo por ti, pero entiendo que tuviste miedo a sentir, que no corriste el riesgo de enamorarte de mí.

Que lastima pensar que pudimos haber sido todo, pero no quisiste.



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