Muchas veces he pensado en las promesas que he hecho en el pasado, me pregunto ¿algo hubiese cambiado si no hubiera pronunciado esas palabras? quizás sí, quizás no. Las respuestas son siempre ambiguas ante ese tipo de preguntas. Creo que a pesar de que las palabras son sólo palabras, siempre han representado una fuerza increíble y casi incontrolable para mí y puede que esa sea una de las tantas razones por las que hoy me paro aquí, frente a ti, con las palmas de mis manos sobre tus hombros, dispuesta a prometer hacer de un futuro incierto algo lleno de amor.

Quiero que sepas que aunque la vida se demoró en hacer que nuestros caminos se juntasen, y que ha habido otros antes que ti, nunca le he prometido esto a nadie. La verdad es que nunca comprendí el sentido de hacerlo y lo más importante es que nunca sentí la necesidad: nunca sentí la necesidad de amar a alguien no sólo con mi corazón, sino que también con mis sueños, con mis anhelos, con mis manos, con mi alma, con mis decepciones y con mi pasado, presente y futuro. Es algo totalmente nuevo para mí, y aunque a veces aún no logro creer que seas real, que estés frente a mí tal cual, estás aquí y eso es lo que quiero prometerte: que te amaré de cien y mil maneras sin importar al lugar que nos lleven nuestros pasos.

Prometo amarte con mis sueños, prometo incluirte en cada uno de ellos y mostrarte el mundo a través de mis ojos,promete querer construir contigo un futuro mejor, un futuro lleno de risas y abrazos donde cada meta que nos proponemos llega a ser completada. Prometo amarte con mis anhelos, con esa fuerza invisible y misteriosa que me impulsa a levantarme todos los días, con esas ganas de ver el mundo una vez más, de dejar que el sol entibie mis huesos, de nunca dejar de luchar y de soñar, incluso cuando las cosas se pongan más difíciles, incluso cuando nos perdamos un poco y debamos esforzarnos para reencontrarnos.

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Prometo amarte con mis manos, hablarte con las puntas de mis dedos que se deslizan suavemente por tu rostro, por tus mejillas, por tu cabello. Quiero que sepas que aunque lo físico no es lo más importante, estamos unidos en este mundo también, en el mundo de los objetos. Quiero que sepas que nunca dejaré de abrazarte y de tomarte la mano cada vez que lo necesites. Prometo también amarte con mis decepciones y con mi pasado, porque quiero que sepas que no escondo nada de ti. Te mostraré los caminos que he recorrido y las cosas que he decidido olvidar en el camino sólo para que sepas, y que nunca olvides, que tú eres lo que he decidido mantener en mi presente y mi futuro.

Prometo amarte como nunca más he amado a nadie, independiente de lo que suceda y aunque sigo sabiendo que las promesas son sólo promesas y que muchas personas dicen que las palabras se las lleva el viento, quiero que sepas que estas son más que palabras, son mis sentimientos convertidos en un jeroglífico que sólo tú logras descifrar.

 

 

 

Por Teresa Donoso



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