El amor a la aventura y el riesgo podría ser la explicación por la cual nos suelen atraer personas completamente diferentes a nosotras. Cuando estás con alguien que es verdaderamente tu polo opuesto, te invita a que conozcas cosas que de otro modo nunca te hubieras atrevido a conocer, a recorrer caminos que tú sola nunca hubieras andado y a explorarte a ti misma de formas que nunca hubieras creído posibles.

Generalmente he escuchado que hay que elegir una pareja que tenga intereses semejantes a los nuestros y que se parezca un poco a nosotras, para que no haya problemas a la hora de empatar, pero no siempre es verdad que los iguales suelen durar más. De hecho, si nos atenemos a las leyes de la física, los polos iguales se repelen, mientras que los polos opuestos se atraen. Alguien diferente a ti te complementará, porque, al tener otros gustos, otras formas de ser, otra personalidad, encaja mejor contigo. Alguien impaciente pero dinámico se complementa perfecto con alguien paciente pero poco movido. La paciencia de uno coadyuva a la impaciencia del otro, y el dinamismo del otro coadyuva a la poca movilidad de este. Además, contar con dos personalidades diferentes hará que siempre tengan algo por descubrirse, que nunca se aburran el uno del otro. ¿De qué sirve estar emparejado con alguien semejante a nosotros? Sería como tenernos de pareja a nosotros mismos; ¡qué aburrido!, ¿no crees?

 

En el ámbito sexual, tener una pareja diferente a ti, que te complemente, es algo verdaderamente sensacional. Es como atreverse a dar un paso hacia placeres desconocidos, porque alguien que es distinto a ti siempre tendrá fórmulas sexuales que tú no conozcas y que tal vez nunca te hubieras atrevido a realizar con parejas más semejantes a ti. Y lo mejor es que, lo que a uno le falte, quizá al otro le sobre y viceversa. Tal vez tú seas muy introvertida y tu pareja sea bastante extrovertido: esa es una combinación bastante divertida y excitante. En cambio, con alguien parecido a ti, no saldrían de las mismas rutinas, las mismas posiciones, y poco a poco quizá llegarían a cansarse, y bien sabemos que llegar a la monotonía en lo sexual puede afectar a la relación de pareja en todos los niveles.

Ahora bien, ya hemos dicho que los polos opuestos se atraen y que eso suele ser positivo, y es verdad, pero también es cierto que hay que cuidarnos de no caer en diferencias radicales que puedan llegar a perjudicar la convivencia en pareja. Cuando nuestra pareja es distinta a nosotros, tenemos que acostumbrarnos a ser flexibles, de otro modo, nuestra rigidez puede perjudicar la relación, pues nuestras diferencias entrarían en choque. Imagínate, nunca nos pondríamos de acuerdo en qué película ver en el cine, porque él quiere ver una de terror y ella una romántica; nunca haríamos el amor porque él quiere usar juguetes sexuales y ella quiere algo más tradicional. Flexibilidad y mente abierta son las claves para que la relación de polos opuestos tenga éxito. Como dijimos al principio, se trata de asumir riesgos y lanzarnos a la aventura.

 

Autor intelectual: Valentina C.



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