No importa el género ni la orientación sexual, tanto hombres como mujeres vivimos con la incógnita de no saber cómo tratar a nuestro prójimo.

No importa el género ni la orientación sexual, tanto hombres como mujeres vivimos con la incógnita de no saber cómo tratar a nuestro prójimo. El amor es igual de misterioso e indescifrable para todos, un enigma que creemos nunca vamos a entender en su totalidad; y los fracasos, así como las decepciones, reafirman con contundencia esa idea.

Humberto, un usuario de Yahoo que se topó con este espacio hace poco, quiso exponer una duda que probablemente ha pasado por la mente de todos nosotros. Humberto dice que tras un divorcio reciente, se siente listo para volver a enamorarse.

Sin embargo, escribe: “No es fácil, pues las personas a las que he abordado con la intención de conocerlas están muy cerradas al tema del amor. Si no están dolidas porque las dejaron, están dolidas porque las engañaron. Casi que estandarizan a todos lo hombres en esa categoría. Y no es así, pues habemos hombres honestos y con gran capacidad de amar genuinamente”, concluye.

Estoy seguro de que, ante la afirmación de Humberto, hay más de una mujer que acaba de soltar una carcajada tan fuerte en este momento, que ha llamado la atención de todos los que la rodean.

¿Hombres honestos? Pareciera una paradoja, pero sus palabras son ciertas. No todos hombres son iguales y hay algunos cuantos allá afuera que están dispuestos a amar sin condiciones y brindando lo mejor de sí mismo.

Insisto, no se trata de género, de hombres o mujeres, sino de casos particulares. Pensar así, con generalizaciones de esa índole, es producto de situaciones que han marcado de alguna u otra forma a un individuo que, a partir de ese momento, tomará sus precauciones cada vez que vuelvan a enfrentar a esa bestia llamada amor. Y tienen razones para hacerlo.

Al final del día, se trata de una conducta de supervivencia, impulsada principalmente por el miedo… miedo a volver a sufrir un desamor.

Pero Humberto eso ya lo sabe, o mejor dicho, lo sufre. Se encuentra con prospectos que de inmediato lo encasillan en una misma categoría junto a quienes han abusado de la condición de vulnerabilidad que conocemos como amor. No hay nada que pueda hacer al respecto, nada más que seguir intentando, porque la forma ideal de comprobar algo es con argumentos irrefutables.

Los paradigmas se rompen a diario y el amor no es excepción. Si una mujer jura que Humberto o cualquier hombre en tal caso, tarde o temprano le romperá el corazón, quizá tenga razón, porque su experiencia así se lo dicta, pero está en él demostrarle lo contrario.

Mientras exista voluntad y compromiso, no tiene por qué existir dolor. Tal vez haya peleas y discusiones, malos ratos y periodos difíciles, porque no existe tal cosa como una relación perfecta, pero no dolor… y esas relaciones son las que perdurarán en el tiempo.

Fuente: @AnjoNava/ Yahoo



     Compartir         Compartir