¡No hay caso! ¿Será una cosa de género? Nos gusta el drama y sufrir. Sí, tenemos dos opciones, por un lado, el tipo bueno y amable y por otro lado, el que no nos pesca y nos hace sufrir… Nos quedamos con la segunda opción cuando lo que buscamos es la primera. ¿Por qué?

¿Será que nos gusta que nos ignoren? ¿Será un desafío que nos guste alguien que no nos considera? ¿Hace más atractivo el juego de la seducción con aquel que no es amable con nosotras?

¿El ego? ¿Será eso lo que nos hace escoger mal? No lo sé, la verdad es que no tengo respuesta. Mil veces lo he conversado con mis amigas y a todas nos ha pasado alguna vez… Bueno, más de una vez.

Siempre queremos aquello que no podemos tener y eso nos confunde a un punto tal que nos obsesionamos, creemos que es amor y nos sentimos enamoradas cuando en realidad sólo es un capricho, un desafío a nuestro ego herido por la indiferencia del otro.

Y cuando al fin logramos nuestro objetivo, deja de ser atractivo y te das cuenta que dejamos ir a quien sí podría ser parte de nuestra vida.

¡No nos entiendo!

 

Publicado por:  V.Latte



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