Hay veces que pienso que no tenemos que privarnos de nada en la vida y que es bueno arriesgarse, sé que soy muy complicada, siendo honesta esto me causa muchos problemas y me pregunto:

¿Por qué? Porque yo, porque tuve que ser yo la “persona correcta”, la que llamara tu atención. Cada vez que te pregunto esto, tu respuesta es tan común y sigo sin entenderlo. Bien sabías que te estabas enamorando de una persona dañada, una persona que no quería volverse a enamorar y tú llegaste y lo complicaste más. No me mal-entiendas me gustó todo lo que hiciste por mí, sabes que te lo agradezco, pero hay veces que eres tan berrinchudo y no entiendes de razones, hay veces que me haces quedar como la peor y puede que lo sea, pero te lo advertí.

 Más de una vez te dije que no quería decepcionarte, que no estaba lista para una relación como la ansiabas, no quería pensar en otra persona. Yo estaba enfocada en mí y en mis actividades, quería ser egoísta por primera vez en mi vida. ¿Por qué? Porque cuando las cosas empezaron a complicaste, te fuiste. Sin un adiós, solamente te fuiste. Acaso piensas que eso fue justo, te di mi corazón para eso. Todo el pasado que me había hecho daño y que estaba mejorando cada vez que hablaba contigo y esos detalles, esos pequeños detalles.

Admito que no respondía a eso, tal vez te hartaste de darme todo sin recibir nada de mí, no quiero que lo veas como pretexto, pero te lo advertí. Dime, ¿Por qué? Porque ahora, en este momento es tan complicado olvidarme de ti, fue tan poco tiempo, pero ahora me gustas de más. Explícame porque pasó esto, ahora te extraño y te quiero de vuelta, aunque yo sé que siempre fui la que decía no, por miedo a fallarte.

Te imagino feliz y está bien porque a la única que le fallé fue a mí misma, por privarme de tu amor. Este dolor que siento por ti, es tan grande que no tengo idea de cómo actuar, no sé si tengo que buscarte y decirte lo que estoy pensando o reservarme, como siempre lo hice en esta relación. Me pregunto a mí misma, ¿Por qué?  Porque te dejé ir sabiendo lo mucho que me querías y la manera en la que me lo demostraste siempre, porque no supe actuar y responderte, no entiendo porque estoy confundida, tengo que decirte tantas cosas, pero soy muy orgullosa.

Es algo que no te gusta de mí, lo dijiste en todas las citas. Gracias por todo y a la vez por nada. Me doy cuenta que no estoy hecha para nadie, que es muy fácil confiar en las personas, que estás siempre se mal-interpretan y terminan por romperte el corazón, porque así comenzó y terminó nuestra relación. Me alejo de ti porque se me hace odiosa tu cara y tu pelo, porque eres tan guapo, esto también complica las cosas. Me atraes, pero nadie es de nadie y todos son de todos. Por cierto. ¿Por qué no vuelves a tomar café? Una buena coincidencia en “La Victoria”. ¿Por qué?

 

Por: Ana Ramos



     Compartir         Compartir