Hay tanto que podría decirte…

Quizás era el destino, puede que haya estado escrito que era ya nuestra hora y teníamos que separarnos.

Es una posibilidad. Y también lo es que nuestros caminos se vuelvan a encontrar. 

Realmente lo creo así. Hoy estamos a miles de kilómetros, o quizás puede que seamos vecinos. Hace mucho que no sé de ti, pero te pienso. Cuando paso caminando fuera de tu antiguo apartamento, o cuando voy a los lugares que solíamos frecuentar. No pienso todo el tiempo en ti, ya no. Tampoco espero que vuelvas a mis brazos mañana y nos amemos con la intensidad que sentíamos.

Solo es que algo adentro de mí me habla de ti, de que no te puedo olvidar. Me marcaste profundamente. He tenido otros amores, pero ninguno como tú. Tan pleno, tan constructivo, tan hermoso. Con altos y bajos me enseñaste de lo que realmente se trataba el compromiso. Pero no era el momento en el que nos teníamos que encontrar. Por ahora, teníamos que crecer más, que hacer nuestras vidas separados. No ocurrió nada malo, simplemente no calzábamos en ese espacio tiempo en el que nos destinaron a conocer.

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Pero estoy segura de que la vida nos va a dar una segunda vuelta. A veces pienso cómo será el momento en que nuevamente me encuentre frente a ti, frente a tu sonrisa amplia y tu mirada perdida. Tu cabello alborotado y tus sueños ridículos, de todos los colores, porque así eres tú: una persona colorida, vivaz.Pienso en ello y sé que te necesito en mi vida, tan en tonalidades grises. Quiero más de ti.

Si algún día volvemos a encontrarnos, que sé que será así, es que no te quiero alejar de mi vida nunca más. Quizás, lo que deberíamos ser es amigos, quien sabe. No me importa, sé que moriría solo por un nuevo abrazo tuyo. Por no dejarte alejar nunca más, y ser la mejor versión de mí… porque sin ti, no tiene gracia.

Quiero estar de nuevo junto a ti.

 

Por Valentinne Rudolphy



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