Recuerdo como dormías en mi cama, y me abrazabas. Me decías que no me solitarias nunca, y que aquellas dos estrellas que veíamos por la ventana del dormitorio serian nuestras almas que siempre estarían juntas brillando a la par, pero todo fue una ilusión.

Venias todos los días a mi cafetería, me pedías un café con leche, me guiñabas un ojo y te ibas a trabajar. Tras las horas que ambos estábamos alejados yo las contaba y ansiaba verte de nuevo entrar por esa puerta y pedirme una cerveza, pero todo fue una ilusión.

Cuando nos vimos por primera vez, me dije vete a por él, pero me mantuve al margen, tu tenías novia y yo estaba atrapada en una relación sin amor. Pero los días fueron pasando y tu cada vez te interesabas más por mí, donde había trabajado anteriormente, de donde era, mi nombre… Cada pregunta que me hacías yo contestaba, esperando que algún día me dijeras, eres hermosa, me gustas, pero todo fue una ilusión.

Sin embargo, un nueve de noviembre todo cambio, me dijiste que me harías la comida cuando saliera de trabajar. Me sorprendió, pero ansiaba tanto, pasar tiempo a solas. Tras comer, nos acomodemos en el sofá, y me pediste permiso para besarme, sin embargo, antes de darte una respuesta decidí ser yo la que te sorprendiera dándote un beso. Y en ese momento no fue ilusión, fue real, fue sincero al menos por mi parte.

Pero ha pasado el tiempo y aquí estoy, en mi trabajo esperando que entres por la puerta como lo has echó en todo este tiempo. Pero ahora sé que la comida, los besos, las caricias, los abrazos, serán para otra mujer, una mujer que habías dejado por estar conmigo, o mejor dicho para ilusionarme, y ahora tras días de espera a que la olvidarás y volvieras a mi cama, me dices que prefieres volver con ella, que yo no te gusto, que yo merezco ser feliz, y que no me quieres enamorar.

Pues te diré una cosa, ya es tarde me he enamorado de ilusiones, que nunca tendré, y como una idiota sigo teniendo esperanza de que tu relación con tu ex se vuelva a romper y yo estaré esperando, para volver a tener ilusión por ver las estrellas juntos, por la ilusión de guiñarme un ojo por ponerte el café, por tener ilusión de un futuro juntos.

Pero tal vez deba desengañarme, de ilusiones no se puede vivir, para mí no has sido un simple recuerdo, creas o no para mi has sido importante, perdonadme, pero te quiero.

Por: Irene

 



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