El día en el que todo se termino lo único que quedó de los dos fue un corazón roto, y no me refiero al tuyo, me refiero al mío. En aquél momento era yo quien deseaba detener el tiempo y no permitir que te alejarás de mí, quería que jamás hubieras decidido alejarte de mí y que consideraras el permanecer a mi lado a pesar de todo. Quería seguirte e incluso rogar que no te alejaras de mí. Fui yo quien lloró todas esas noches pidiéndole al tiempo que jamás la herida que hiciste en mí haya existido, que jamás te hubieras alejado de mí.

Con el tiempo la herida comenzó a sanar y volviendo mi corazón a la normalidad. Con el tiempo pude recordar mi vida antes de ti, antes de toparme contigo en el camino y hacerte parte de cada uno de mis días, de hacerte parte de mi vida. Te amé con el alma pero con el tiempo pude comprender que no todo dependía de ti, incluso mi vida. No depende de ti el que yo siga viviendo, el que yo cumpla mis ilusiones, el que cumpla mis sueños y siga de pie a pesar de las adversidades. Este tiempo que he tomado en la soledad y en medio de tanto dolor me han enseñado lo fuerte que soy, la gran persona que fui mientras estuve a tu lado y con esto comprendo que no te debo nada, que ya no tengo el porque estar a tu lado y soportar todo aquello que no lograba ver porque algo a lo que yo le llamaba amor me cubría los ojos.

Ahora eres tú quien me pides que todo vuelva como lo era antes cuando estábamos juntos. Ahora soy yo quien no quiere volver, quien ya no quiere pasar por lo mismo y arrestarme a equivocarme de nuevo y seguir caminando sin imaginar que algún día tu meterás tu pie para que sea yo quien tropiece de nuevo y tenga que pasar por lo mismo, por la misma historia llena de lagrimas, de recuerdos y de cosas que me recordaban la herida que habías dejado en mi corazón.

No sé porque ahora vuelves tratando de remediar las cosas con un simple ‘perdón’, una palabra que al parecer es fácil de decir porque no tienen ningún peso para ti. Piensas que el pedir perdón de una manera sencilla haría que yo olvidará todo el dolor que dejaste en mí, pero debo decirte que no fue así. Ahora es fácil para mí decirte que no quiero volver a tu lado a pesar de todas las veces que me pidas perdón, a pesar de que me digas que todo será diferente y que esta vez las cosas serán diferentes. No puedo creerte porque he aprendido con la experiencia que las personas solemos tomar decisiones sin pensar y que podremos decir y hacer cualquier cosa con tal de obtener lo que queremos. Sé que somos personas que podemos llegar a pesar solo en nosotros y no poder ver más allá de nosotros mismos. Es por todo esto y más que no quiero volver a tu lado, no quiero intentarlo de nuevo nunca más.

 



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