Me importaste y me dolía que me hayas abandonado y cambiado por otra mujer. Sé que ambos nos equivocamos y que ninguno de los dos hizo algo para remediar nuestra relación. Es difícil cuando te das cuenta que nunca fuiste la única persona en su corazón, cuando te das cuenta que siempre hubo alguien más ahí tratando de adueñarse del corazón que siempre pensaste que era tuyo, que te pertenecía.

¿Pensaste que estaría envuelta en lagrimas mientras tú te encontrabas con ella? No, perdón por quitar esa sonrisa de tu rostro pero no fue así. Lloré lo suficiente en el pasado y ahora solo observo, medito y corrijo todas las cosas que me estorbaban para poder ver que yo no era la única, que no era yo el amor de tu vida como tanto lo proclamaste. Ahora puedo ver la hipocresía en tu rostro, las mentiras en tu rostro y en tono de tu voz.

Y no pienso a hacer nada. No pienso mover un solo dedo porque creo que el daño que me hiciste fue suficiente para comprender que el amor no es como lo pintan, que el amor no siempre es correspondido, que el amor puede utilizarse solo como una máscara, solo como una protección. Ahora puedo darme cuenta que allá afuera existen varias personas que solo dicen amar porque ven algo detrás, porque esperan algo a cambio, porque hay interés de por medio. Ahora sé que el amor no es como lo cuentan en los libros de hadas y princesas, que el amor en la vida real duele, y demasiado. He aprendido la lección y es por eso que puedo mantener la mente limpia y el rostro en alto porque no fui yo quien me equivoque, quien mintió y se aprovecho de la situación. Mi amor fue sincero y nunca quise obtener algo a cambio de amarte. Nunca fui hipócrita y mucho menos dije un te amo a la ligera. Cada vez que te dije lo que sentía por ti fue la verdad, siempre estuve ahí a tu lado porque en verdad lo quería estar, porque buscaba lo mejor de ti y de la mejor manera. Nunca mentí y siempre te hable con el corazón.

Por todo esto y más deje de brotar lagrimas desde hace mucho tiempo porque no había culpa dentro de mí, porque mi corazón esta tranquilo y comprendí que la mujer que ahora esta a tu lado quizá tenga algo que no encontraste en mí, y eso me gusta, me gusta que te hayas ido con alguien diferente a mí, con otra persona que podrá entregarte algo que yo no pude darte. Me encanta la idea de que pudieras encontrar a esa persona que te inspira todos los días y te entregue eso que estabas buscando. Me encanta la idea de que me hayas otorgado la libertad sin pedirla. Gracias por demostrarme de lo que estás hecho y dejar de una vez por todas de mentirme y endulzarme el oído con tantas mentiras.



     Compartir         Compartir