No has mentido, me has dejado saber siempre cada detalle de lo que pasa por tu vida, pero no puedo negar que me arranco el cabello pensando en lo que hice o no hice, me esforcé todo el tiempo aunque parece que no el suficiente, el tiempo ya ha pasado y yo me voy dando cuenta que sigo enamorada de ti. La nostalgia se me apodera, me manda y me hace recordar esas palabras, tantas miradas llenas de pasión y de amor; las palabras que con cariño me decías en aquel momento en el que yo pensaba que así sería siempre… Nunca habrá mujer mejor que tú. Ya no se puede regresar al pasado, por lo menos acepto que fuiste sensato al decirme que al final de todo si había alguien mejor para ti.

¿Dónde están las ilusiones? ¿Dónde están mis emociones, mis sentimientos y mis capacidades? ¿Las ves en ella? Tu humor es despiadado y yo misma me creí que nadie podría contigo como yo pude contigo, me dueles, me calas en lo profundo del ser porque acepto que no hiciste mal, fuiste sincero al decirme que esperabas a alguien más y que antes debías despedirte de mí. No quiero tener que arrancarme el pelo, no quiero llorar en público y que aquí estoy tragando chorros de saliva, porque hay tanto que quiero decirte pero es injusto. 

Me sigue envenenado tu amor, que cosa tan preocupante. Sigo esperando ver que te cansas de ella pero es evidente que no será así. La vida sigue y no se detiene más que para el que muere, a estas alturas de mi soledad y desesperación no se oye muy descabellado. Eres ese hombre que toda la vida pedí sólo que me falto pedir que nunca se fuera de mí, en lugar de decir que antes de enamorarse de alguien mas primero me dejará a mí. 

Más bien pensaba en evitar un engaño, pensaba en evitar que me engañarán no en tener que pasar por esto, en realidad no estaba pidiendo que me dejarás por alguien más. NO era lo que yo quería. Si estas tan feliz con ella debería de alegrarme por ti y lo hago; pero por ella no tengo la responsabilidad social de sentir empatía, mucho menos alegría.



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