Me aburre caminar hacia donde todos van porque no soy el tipo de persona que espera conseguir una olla de oro al final del arcoíris sino que soy el tipo de personas que le gusta construir su propio camino y la que nunca espera el permiso de alguien fuera de ella para poder cumplir todas las metas y sueños que vagan por su mente. No soy el tipo de personas que prefieren esperar sentadas mientras se solucionan todos los problemas de su vida o simplemente se los deja en algún lugar a los demás para que puedan solucionarse. No quiero ser como aquellos que no buscan el riesgo por el miedo al fracaso y convertirse en algo que la humanidad de llaman “perdedor” o “fracasado”. Quiero ser de ese tipo de personas que es arriesgada y sigue su propio camino, que cuando se cae no busca excusas sino que solo se levanta y sigue intentándolo hasta lograr lo que se propone.

Con todo esto solo puedo decir que nadie nunca debe decirme que es lo que debo o no debo de hacer porque es mi vida y puedo vivirla como me guste, porque seré yo quien la disfrute y seré yo quien reciba todas las recompensas de todo lo que he sembrado mientras que he caminado en ella. Yo recibiré la cosecha de todo lo que haya sembrado en ella y nadie más tiene derecho de opinar sobre mí y la manera en la que me dirijo. Yo camino al ritmo que más me guste y hago lo que me apasiona sin pensar en lo que vaya a suceder. Creo en lo que quiera creer porque todos tenemos el mismo derecho de la libertad y nadie podrá decirme que deje de hacerlo porque al final de cuentas yo tengo el control, yo sé que botón presionar y que es lo que debo hacer para seguir de pie y dentro del juego.

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No pretendo ofender a nadie, no pretendo decir que no al consejo del compañero ni a la ayuda que alguien pueda brindarme, solo digo no a la manipulación y no a dejar entrar cualquier opinión a mi vida porque no estoy segura de las calumnias que me pueda encontrar dentro de ellas. No suelo confiar, no suelo pretender que todos buscamos lo mejor para el prójimo porque estoy convencida que no es así, porque el mundo se ha encargado de hacerme entender que todos luchan por sus propios sueños y siempre hacen hasta lo imposible por seguir adelante sin importar que tengan que pisar al que va detrás para poder impulsarse. No suelo confiar en las palabras ni en las apariencias porque cualquier puede decir y decir cosas, pueden sacar palabras de sus labios a pesar de que no vienen del corazón, a pesar de que no tienen buenas intenciones ¿entonces para que creer a la primera? Prefiero convencerme de la persona y después decidir si me conviene estar a su lado y aceptar sus criticas y opiniones para sentirme segura.



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