Nunca entendiste que lo material no hacía el amor, nunca entendiste que sólo te quería a ti, nunca entendiste que necesitaba tu tiempo, tiempo para los dos, nunca entendiste que una caricia valía más que un regalo, por eso hoy te quiero decir a ti mi amor que no estoy siendo feliz a tu lado, el dinero no hace la felicidad, compréndelo.

 

Siempre valore como te esforzabas en tu trabajo para superarte y darme una vida mejor, pero no entendiste que eso no es lo que yo quería, yo solo quería tus besos, caricias, abrazos, esos abrazos interminables que nos dábamos cuando jóvenes. Nada volverá a ser como era antes, por más de que te esfuerzas y pidas perdón, esto ya no va más, me cansé de mendigar tu amor. Tus respuestas siempre fueron “estoy cansado”, “mañana trabajo”.Esas respuestas tú no te imaginas cómo dolían, siempre dolían.Todas las noches nos despedimos con un saludo de buenas noches o hasta mañana, tú te dormías, yo te observaba, llorando tu desamor y desinterés por mí. Esas lágrimas eran por ti, lamento haber mojado tu almohada tantas noches.

Prometías cambiar, yo te creía, estábamos bien un día y los otros días de la semana era lo mismo de siempre. Lamento que nuestro cuento de hadas tenga un final tenebroso, este final que tu obligaste a que existiera. Nunca entendiste que quien sufría era sólo yo, tú me buscabas cuando lo deseabas, ya no aguanto más esta vida así, sé que no vas a cambiar ¡tantas veces lo prometiste! Ya no te creería si lo vuelves a prometer.

Es tan doloroso el decir adiós a momentos tan lindos que pasamos, a las noches de insomnio juntos, largas charlas en madrugada, helados juntos, cenas inolvidables, pero todo esto se va yendo de a poco, como mi amor por ti. Como me hubiese gustado que concretáramos nuestras metas de viajar por el mundo, amarnos todos los días de nuestras vidas, tener varios hijos, vacaciones familiares y muchos planes más. Lastimosamente tu rompiste mis ilusiones.

Tú y tu ambición destruyeron esta hermosa relación. Hoy me despido de ti, espero que encuentres a alguien con tu misma ambición. Mis ojos llorosos te dicen adiós. Pongo punto final a esto que pensé que sería para siempre.

Por: Milagros Benítez Albornoz

 



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