No puedo entender por qué estuve a tu lado a pesar de saber que no me querías, que solo jugabas al enamorado y fingiendo miradas, besos, abrazos, caricias y palabras de amor. No entiendo de que manera pudiste soportar tanto tiempo mintiendo un amor que no existía, un sentimiento que jamás estuvo ahí. No entiendo de que manera hiciste que yo siguiera ahí esperando una respuesta, esperando a que me llegarás a querer de la manera en la que siempre esperé.

Ahora que puedo mirarte de lejos puedo ver todo el tiempo que desperdicie esperando ser lo suficiente para ti, convertirme en la mujer que anhelabas y en la mujer que cumpliría todas tus expectativas y esperanzas, pero jamás lo logré. Ahora que estoy caminando sola puedo ver toda la humillación que pasé y que jamás quise darme cuenta. No quería aceptar que yo no era lo que tu querías, no quería aceptar que tú estabas en busca de más conquistas, de otra mujer que no era yo. No podía darme cuenta que seguías aquí solo por lastima, por costumbre y por culpa, pero ahora que veo todo esto, que entiendo lo que en verdad pasaba entre nosotros dos siento vergüenza de mí, siento lástima de mí por todo lo que hice en vano, todo lo que hice para agradarle a una persona que no hacía nada por detenerme.

Estuve a tu lado porque dentro de mí si exilia un amor sincero y a pesar de que sé que fue verdadero lo que sentía por ti no me arrepiento de alejarme de ti. No me arrepiento de por fin abandonar un lugar que no me corresponde y dolerá ver como alguien tomará mi lugar, pero debo aún así seguir, seguir con un dolor que sé que será inevitable, un dolor que sé que también me hará aún más fuerte. No pierde la esperanza de encontrar a esa persona que estará dispuesta a amarme como soy y que estará dispuesta aceptar lo que yo le doy. Sé que encontraré a esa persona que solo tendrá ojos para mí, a esa persona que me llenará de sueños y los hará realidad, que no solo me ilusionará prometiendo cosas que jamás cumplirá. Sé que por algún lugar se encuentra esa persona a la que le seré suficiente, esa persona que no buscará nada más porque me tiene a mí, porque tiene lo que siempre quiso.

La vida no es cruel, la vida simplemente es vida, una vida que todo mundo tiene que sobrellevar con sus subidas y con sus bajadas. Ahora puedo ver todo lo que estuvo oculto frente a mí mientras estuve a tu lado. Ahora puedo darme cuenta de lo poco que valieron todos esos días que sin pensarlo te entregaba todo de mí, todo lo que estaba en mis manos para que esto no llegará a su fin, para que no te alejaras. Ahora que ya estas lejos de mí puedo pensar claramente. Lejos de ti puedo preocuparme por mí, puedo verme a mí misma y aprovechar el tiempo haciendo lo mejor por mí y para mí.



     Compartir         Compartir