Nuestra historia es de esas historias que se niegan a evaporarse, de esas que se despiden constantemente, pero buscan la manera de e reencontrarse, de dejar una chispa encendida, de encontrar un pretexto que nos haga volver.

Tengo en mi mente los recuerdos intactos de nuestro amor, desde ese primer beso, hasta nuestro último adiós, recuerdo muy bien tus palabras, esas de que tú y yo estábamos destinados a estar, me creí el cuento de que estábamos hechos el uno para el otro, que llegaría un momento en que nuestro tiempo sería perfecto y no volveríamos a separarnos más.

  

 

Recuerdo todas nuestras promesas, mi ilusión por reencontrarte una vez más, de la emoción que representaba para mi cada encuentro y reencuentro, cada nuevo primer beso que sin embargo me sabía igual.

No lo niego, nuestro tiempo juntos fue maravilloso, inolvidable, fuiste sin duda un recuerdo que se quedará conmigo de por vida, pero por mala suerte o por destino siempre tendremos que decirnos adiós.

se acabo

Sabes, ha llegado el momento de darnos un adiós definitivo, de seguir cada quien su camino, la suerte entre nosotros se acabó, la verdad es que sea perdido el encanto y el amor ya no fluye igual; sin embargo puedo prometerte que siempre te llevare conmigo, que de alguna manera estarás siempre presente como un buen recuerdo, como mi más bella historia de amor.

Prométeme tú también que recordaras todos los besos que nos regalamos, las caricias, los abrazos, promete que conservarás en tu mente las sonrisas, las promesas que nos profesamos, esas de que siempre encontraríamos el  camino  para ser felices, más de un motivo para sonreír.

hasta pronto

Sé que cada quien logrará hacer realidad sus sueños, que aunque en caminos distintos haremos realidad todos los planes, quizá en compañía de otras manos, de otros besos, de otras bocas.

Sé que todas nuestras palabras no serán echadas al viento, sé que tu futuro y el mío serán buenos, que tal vez algún día nos volvamos a encontrar, aunque ya sin intención de revivir un viejo amor, pero con la dicha de vernos otra vez, podremos reír, podremos apreciar que las pequeñas cosas que nos hacían volar, seguirán siendo el motor para vivir, para sentir de verdad.

Me cuesta un poco admitirlo, pero después de tantos encuentros y fallidos reencuentros, nuestro amor  se enfrió, la distancia poco a poco  lo mato.

 



     Compartir         Compartir