Seguramente, en estos momentos debes estar pensando que hiciste añicos el corazón, seguro piensas que al irte de mi lado, te llevaste mi sonrisa y mis ganas de vivir, seguro estas pensando que me partiste en dos, y no te culpo, hasta hace unos días sí pensaba así.

Evítate la pena de darme una disculpa forzada, de decir que lo sientes cuando no es así – aún-, evita pararte frente de mi nuevamente para intentar hacerme creer que no fue tu intensión herirme, cuando ni siquiera te percataste de las palabras que usaste cuando me echaste de tu vida.

hands

En serio, no te disculpes, en primera, no necesito ni tu falsedad y mucho menos tu lástima, y en realidad, mírate, toma en cuenta tu entorno, analízalo, el que sale perdiendo, el que se está haciendo daño eres tú mismo.

Ahora la que siente pena soy yo, pues al correrme de tu vida, has dejado ir, y demasiado fácil, a ese complemento que te hacía falta, es muy estúpido decir que nadie te dará lo que yo, quizá sí, pues aunque no lo merezcas, el destino hace jugadas raras y tal vez te de una segunda oportunidad, pero créeme, no será fácil.

De ninguna manera será fácil encontrar a alguien que lidie con tus rabietas y berrinches, no será fácil encontrar a alguien que te conozca tanto que pueda decirte la verdad y no te sientas agredido, muchos pueden fingir darte un consejo certero, pero en realidad solo te dicen lo que quieres oír, pues déjame decirte, por si no te has dado cuenta que tu fuerte temperamento asusta, y así jamás o difícilmente encontraras a alguien que te hable con la verdad como lo hacía yo.

Lo siento tanto por ti, siento mucho que tengas que chocar duro con mi recuerdo cada día, porque ¿sabes?, cuando te des cuenta que no estoy ahí como siempre creíste que sería, te darás de topes ante una realidad fría y vacía, pues la que siempre te consolaba y te levantaba cuando caías, ya no estará para ofrecerte su mano.

Las cosas ya no serán como fueron siempre, ya me di cuenta que el error fue mío por dejarte dicho que podías usarme cuando quisieras, que siempre que me llamaras aunque hayas desaparecido por semanas, siempre estaría para ti, la culpa fue mía por no darme el verdadero valor que tengo y dejar que me pisotearas y me tuvieras como la última opción cuando en mí, eras prioridad, la culpa es toda mía cuando te creía todas esas veces que me mirabas, me decías que me amabas mientras enamorabas a que sabe cuantas más, pero ¿sabes? Ya no, y lo siento mucho por ti.

bye

No quiero ser ave de mal agüero, pero te conozco, y sé que cuando le bajes dos rayitas a tu orgullo, cuando tu enorme ego te deje ver lo que echaste a perder, vas a extrañarme como jamás lo habías hecho antes, desearas como nunca poder tomarme mi cara con tus manos, y besarme despacito, como si no hubiera tiempo, y de verdad lo siento tanto, no volverá a pasar jamás.

Lo siento mucho por ti en serio, quisiera decirte que me superarás pero la verdad es que no estoy segura, y sabes que odio mentir, no quiero darte falsas esperanzas.

Siento pena por ti, pues al no poder poner un orden en tu vida, perdiste ese eslabón que armaba perfecto tu cadena, siento mucho que no sepas lo que quieres, cuando por fin te des cuenta, ya será tarde, demasiado tarde.

Así que no te esfuerces en pedirme ahora disculpas por el daño que en su momento me hiciste, mejor esfuérzate por perdonarte a ti, por el daño que te hiciste.



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