En este mundo hay mujeres de todos los colores y sabores, y cada una tiene su propia forma de ser que la hace única e irrepetible. Seguramente ya has conocido a muchas en tu vida y te has dado cuenta de que no hay dos iguales. Sé que has pasado por muchos desamores, por muchas desilusiones y desengaños, y que las mujeres que has conocido no han sido precisamente las que mejor te han tratado. Por eso hoy quiero decirte lo siguiente:

Que yo no voy a ser la mujer que te ignore, antes bien procuraré siempre estar atenta a lo que requieras y estaré a tu lado cuando más lo necesites.

Que yo no voy a ser la mujer orgullosa, antes bien voy a poner todo de mi parte para solucionar nuestros conflictos de la mejor manera posible.

Que yo no voy a ser la mujer que te engañe, jamás, antes bien encontraré razones cada día para quedarme a tu lado, concentrándome en tus cualidades y en las virtudes de nuestra relación.

Que yo no voy a ser la que te dará la razón en todo, pues habrá ocasiones en las que te diga que no, siempre que sea por nuestro bien.

Que yo nunca te guardaré rencor si algún día decides terminar con lo nuestro, antes bien te desearé que te vaya muy bien a donde quiera que el destino te lleve.

Que yo no voy a ser la mujer que te arranque las lágrimas, sino la que te las enjugue cuando estés triste.

Que yo no voy a ser una mujer que siempre espera que le den detalles y nunca da ninguno. Seré la más detallista de todas.

Que yo no voy a ser la mujer por la que te deprimas, sino la que te motive a salir adelante.

Que yo no voy a ser la mujer que te avergüence, antes bien, quiero que te sientas orgulloso de mí.

En fin, que yo no voy a ser la mujer perfecta, pero, a pesar de ello, sí seré la que más te ame.

Autor intelectual: Marice Cárdenas



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