Es una sensación que algunos días no me abandona.

Hoy te extraño. Me desperté por la mañana con esta sensación en las puntas de los dedos, fui incapaz de hacerla desaparecer durante mi ducha matutina. Te extraño. Que particulares dos palabras son las que hoy digo en tu nombre, pero es así. Creo que no hay mucho que pueda hacer, especialmente ahora que todo lo que me quedan son recuerdos. Alguna vez estos recuerdos fueron mi presente, y aunque hoy todo ha cambiado, a la mente le cuesta aceptar que ha perdido eso que tan feliz la hacía.

Mi cuerpo sigue acomodándose de forma natural hacia ‘mi’ lado de la cama, incluso si hoy ya no hay un lugar designado, incluso si hoy puedo despertar en el lado que se me dé la gana simplemente porque ya no comparto con nadie. Es una triste verdad, es una forma difícil de despertar. No ha sido sencillo y quiero creer que he sobrevivido, que he logrado mantenerme a flote, que soy más fuerte que la pérdida.

A pesar de todo eso, siguen existiendo días en los que despierto confundida, en los que pienso que te has despertado antes, que misteriosamente has desaparecido de mi cama pero que pronto volverás.Extraño el suave contacto de nuestras piernas cada vez que dormíamos juntos, la forma en la que nuestra respiración parecía ser sólo una, la manera en la que tu corazón latía tranquilo en tu pecho.

Estas palabras no son para pedirte que vuelvas, de hecho sé que estás en otro lugar, en otro momento de tu vida. También sé que es posible que todas estas cosas que extraño de ti ahora las hagas con otra persona. Tengo esperanzas de volver a sentir todo lo que alguna vez sentí en el futuro, no soy de las personas que creen que el amor es algo que se vive sólo una vez en la vida, pero a pesar de eso, te extraño y quiero permitirme decirlo en voz alta.

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Quizás llegue el momento en el que finalmente ya no piense más en ti, pero por ahora sigo asumiendo que es un lento proceso. Hoy en día somos extraños que tienen un pasado en común y aunque no es lo que esperaba, sé que es parte de lo que nos toca vivir el tener que encontrar nuestros destinos por separado.

 

Por Teresa Donoso



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