Cuando nos separamos te pedí que lo reconsideraras, no porque en realidad quisiera que te quedaras, no porque te amara, ni mucho menos porque no pudiera vivir sin ti, fue realmente por nuestro hijo, porque él no tiene nada que ver con los problemas que tuvimos y porque inocentemente él te idolatra, ahora entiendo ese dicho “bendita ignorancia”, porque es gracias a que yo no le he dicho nada de lo que paso entre nosotros que él aún cree en ti, pero parece que todos mis esfuerzos serán en vano, porque puede estar pequeño pero no es tonto, y cada vez va comprendiendo mejor que no lo quieres ver.

Cuando nos separamos jurabas que nunca te alejarías de nuestro hijo, dijiste también que te asegurarías de que no le faltara nada, pero es triste ver que poco merito le has hecho a tus palabras, porque rara ha sido la vez que ha recibido algo de ti, mucho menos espero que algún día me apoyes con la pensión que prometiste, la verdad es que la tienes tan, pero tan fácil, que me cuesta creer que a pesar de todo lo que te facilito las cosas no lo quieras ver.

La excusa de que se te hizo tarde, que estabas en el trabajo, que te paso un accidente, que se descompuso el carro, que te enfermaste, todas ellas ya las haz usado en más de una ocasión, puede que sea comprensible que una serie de eventos catastróficos te persigan por un tiempo, pero ya tienes demasiado con esos tontos pretextos y hasta él se está dando cuenta de que todo ha sido invención tuya, para zafarte de los acuerdos que con el llegaste, para ausentarte en aquellas ocasiones en las que prometiste que estarías con él.

Créeme que no quiero nada más de ti, solo quiero que seas su padre, solo quiero que aunque seas de mentiras mi hijo tenga alguien a quien pueda llamar papá, quiero que se sienta orgulloso de ti, para que no le cause un conflicto en su desarrollo, porque a nadie nos gustaría saber que nuestro padre es un don nadie que lo único que sabe hacer es mentir y que ni siquiera eso sabe hacer bien, definitivamente en algún momento tendrá la madures para darse cuenta de que no vales la pena, pero espero que cuando eso suceda ya sea capaz de sobre llevar esa realidad.

Por eso quiero pedirte, no más bien quiero exigirte que al menos con él seas leal y que cumplas tus promesas, sabes que tengo alguien a mi lado que se muere por ser papá de mi hijo, pero yo sé que por mucho que lo quiera tu siempre serás su papá, pero si sigues con esa actitud, no me dejaras otra salida que hacerlo por el medio legal, voy a impedirte que veas a mi hijo y voy a dejar que aquel que está ahora a mi lado pretenda ser su papa, creo que será más sano que aquellas decepciones que siempre le causas nuestro hijo.

Si tu no quieres ser papa, hay alguien que quiere ocupar tu lugar en todos los sentidos, y quizás después te arrepientas y quieras tomar tu lugar, pero entonces tendrás que vértelas con los abogados, pagar la pensión que se supone deberías de estarme dando y comprometerte ante las autoridades a ver a mi hijo en ciertos días, mejor aprovecha ahora que tienes toda la libertad, o si no lo quieres pues desaparece de una buena vez, a fin de cuentas estoy consciente de que mi hijo poco se pierde si te deja de ver.

Autor: Sunky

 



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