Se dice que no puedes regresar en el tiempo y revivir esos momentos que han quedado clavados junto el pasado, pero no es así. El pasado se puede revivir por medio de los recuerdos y por cada uno de los pensamientos que lo mencionan dentro de tu mente. El pasado puede regresar si tú se lo permites. No lo hagas, no le permitas regresar porque jamás traerá cosas buenas junto con él, sino que está acompañado de todas esas cosas que tal vez lograron herirte y/o humillarte.

Nunca quieras regresar al pasado porque el pasado jamás debe volver, el pasado debe estar donde pertenece; pertenece debajo de la tierra donde nadie podrá verlo. Nunca mires hacía atrás porque podrás convertirte en roca, estancarte en tu camino y desear lo que no está cerca de ti. No regreses porque tu vista debe estar en el camino tratando de seguir avanzando sin detenerte. No dejes que el pasado te tome y retroceda junto a ti.

El pasado puede ser tan amigo como tan enemigo del futuro y cualquiera que sea el caso de tu pasado ya tuvo lo que el destino le tenía preparado, lo que pasó con él ya no debe volver porque podría haber consecuencias que podrían arruinar tu futuro y tus decisiones. No dejes de mirar hacía el frente, hacía ese futuro que te espera y hace lo posible por permanecer de pie a tu espera. Sigue caminando y no te detengas porque la vida solo se vive una vez y no debes desperdiciarla mirando hacía atrás, sino que debes poner tu vista firme hacía el futuro y trabajar solo para él.

No dejes que lo que haya dentro de tu corazón logre manipular lo que hay dentro de tu cabeza; no dejes que el amor te ciegue ni que el deseo te atormente porque el tiempo solo hace su trabajo al seguir hacia adelante. Debes permanecer en el presente, mirando a tu alrededor y aprender de cada una de las cosas y personas que irás conociendo durante tu vida. Aprovecha cada momento que tengas para planear todo lo que puedes lograr una vez que sigues caminando hacía adelante y nunca te detienes. No permitas que nada ni nadie logre perturbarte para echar un vistazo hacía atrás; no debes hacerlo porque no sería justo para el tiempo, ya que cada segundo que pasas puede ser desperdiciado si no logras darte cuenta.

No mires hacía atrás porque podrás perderte grandes bendiciones para tu vida porque el tiempo no se detendrá, seguirá su curso uno le importa a quien se quede atrás, él sigue caminando y parece nunca detener. No corras retrocediendo porque podrías perder eslabones que unen tu vida a tu destino; un destino que sabe lo que hace y como utiliza tu propio tiempo, así que debes confiar en él. No te alejes del presente ni perderte del futuro. No te preocupes demasiado por el pasado sino que debes ver el presente y anhelar el futuro, ese futuro que en cualquier momento se convertirá en pasado, y es por eso que debes aprovechar al máximo el presente  y planear un buen futuro.



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