El dolor es una manera de tomar experiencia en nuestras vidas, es el sentimiento que forma el carácter y nos ayuda a encontrar nuestra fuerza. El dolor nos sirve como aprendizaje y como un motivo para salir adelante. Gracias al dolor he aprendido a soportar cada golpe de la vida.

Por mucho tiempo desee que pudieras darte cuenta de lo mucho que valgo, que te dieras cuenta por fin lo que estaba a tu lado, jamás lo hiciste. Es momento de comenzar a secar todas esas lágrimas que por mucho tiempo derrame. Fueron lágrimas no solo formadas por el dolor, sino también por la decepción, por el orgullo que se comenzaba a formar en mí. No pudiste darte cuenta de lo mucho que perdías dejándome aquí, sola. No pudiste soportar que yo comenzaba a ser mejor que tú, tu ego de hombre no pudiste detener y fue más fácil correr.

No mereces ni una sola lágrima más de mi parte, no mereces mi dolor, no mereces mis noches y mucho menos mereces mi corazón. No mereces mi tiempo, no mereces mis palabras, no mereces mis risas y mucho menos mereces mi amor. Estoy cansada de ti, cansada de tus juegos y burlas, no más. Me retiro por fin y es la mejor sensación que he sentido en toda mi vida, esa sensación de ser libre de nuevo, esa sensación de ya no depender de ti, la sensación de que mi corazón por fin toca piso firme y dejo de estar colgado a tu cuello y que sus latidos dependan de ti. Es bueno sentir el control de tus propios pensamientos. No soy perfecta, nadie lo es, pero si puedo decir que soy mejor que tú, puedo ser independiente y buscar mi propio alimento, y con esto evitar ir en busca de alguna presa con la cual pueda alimentarme, algo, que tú no puedes hacer, no puedes buscar tu propio alimento sino que buscas a quien lastimar para poder subir tu ego, buscas quién siempre esté ahí para ti pero jamás entregas nada. No solo tú eres el culpable debo aclarar, yo también lo fui. Sé que estuve ahí porque así lo decidí pero aunque no sea justificación puedo decir que algo paso en mí, había algo que cubría mis ojos y no me permitía ver la realidad, no podía ver la obscuridad que había dentro de ti.

Ahora que ya no dependo de ti puedo decirte por fin todo lo que nunca has querido escuchar, puedo enseñarte la manera en la que te consumes con tu amor a ti mismo, la manera en la que te secas porque no eres capaz de crear tus propias raíces. Puedo decirte la manera en la que luces por fuera, como tu piel se quiebra por tanto veneno que vaga por tus venas. Quiero dejarte en claro que de mí ya no te burlas, que de mi ya no sacarás provecho y que por fin podré tomar mi propio camino sin ti esperando no encontrarte jamás en ningún lugar.



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