Sé que nuestro trayecto no ha sido nada fácil. Que hemos luchado contra viento y marea para mantenernos de pie. Es imposible elegir de quien nos enamoramos, porque un día de repente sin planearlo ni esperarlo pasa; pasa que comienzas a sentir cosas hermosas por alguien, unos nervios y una sensación distinta al estar con esa persona, con ese ser que ha traído luz a tu vida y es así como descubrí que comenzaba a enamorarme… de ti.

Y si pudiese haber elegido de quien ¡te elegiría a ti! aun con aquellos caprichos y desplantes que me haces. Con esa ingenua forma de celarme. Con esa malcriadez que te caracteriza. Esos tiernos y cursis detalles. Tus locos y apasionados besos que sueles plantarme. La forma tan divina de presumirme ante el mundo y de hacerme sentir la mujer más feliz cuando estamos juntos.

Cuando comenzamos nadie nos dijo que sería fácil. Puedo recordar que solamente nosotros dos apostamos a que esto fuese una realidad. Mantenernos unidos a distancia. Hacernos sentir cerca el uno del otro aunque fuese a kilómetros y de antemano sabíamos que sería una tarea difícil y a la vez un tanto dolorosa, pero decidimos arriesgarnos. Decidimos mantenernos tomados de la mano y enfrentar cualquier adversidad que se nos pudiese presentar. Decidimos callar y demostrar que un amor a distancia puede llegar muy lejos y es que ¡cuando se quiere, se puede!

Lo sé, hay ocasiones en que alguno de los dos ha pensado muy seriamente en tirar la toalla y es que duele bastante no poder arreglar una simple discusión. Es desesperante que no cojas el móvil y me pongas la debida atención. Que me gane o te gane el coraje y antes de arreglarlo alguno de los dos corte la comunicación. Duele no poder correr hacia donde estás y abrazarte. Llenarte de besos y olvidar la situación. Duele no poder tener una pronta reconciliación. Y que la distancia sea motivo para acrecentar inseguridades y miedos, mismos que en ocasiones nos han hecho pensar en acabar con tanto amor.

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Pero asumiendo todo este tiempo juntos, puedo constatar que la distancia significa tan poco cuando alguien significa demasiado

Y es que es de valientes y es cuestión de madurez y de saber asumir un compromiso para que una relación a la distancia funcione y se mantenga firme y fuerte. Nosotros nos hemos mantenido y es que lo difícil no es amarnos, lo difícil es no extrañarnos, no desear vernos a diario, no poder tocarnos. Lo difícil es no tenerte a mi lado en aquellos momentos de debilidad en los que te echo tanto de menos y me da por llorar. Es no sentir tus brazos alrededor de mi cuerpo y escuchar en mi oído tu voz diciendo un –te quiero-. Es ver como hay tantas personas juntas que no desean estarlo y desperdician un tiempo valioso, tiempo que nosotros desearíamos tener para contemplarnos, para disfrutarnos y para amarnos. Eso es lo difícil, lo fácil es amarte cada día más y añorar el día en que mis brazos por fin puedas estar.

¨Cuando hay amor, la distancia y el tiempo no importa, lo que importa es cuánto estás dispuesto a soportar su ausencia para esperar su presencia¨ -Carlos de Jesús

Y aun en mi calendario llevo la cuenta de los días que faltan para poder verte. Para poder verme en tus ojos color café. Para poder probar nuevamente el dulce sabor de tus labios y sentir en mi cuerpo esas caricias que siempre me hacen estremecer.

No importa cuánto hable y diga la gente. Sé cuánto me haces feliz. Sé lo dichosa que tú me haces sentir. Lo orgullosa que me siento junto a ti. Y nada es más importante que eso, lo que sentimos cuando juntos hacemos momentos perfectos. Y es que vale la pena la espera. Lo vale cuando te apareces frente a mí y no puedo parar de sonreír. Cuando me estrechas en tus brazos y me susurras cuanto me has extrañado. Cuando compartimos horas y horas platicando aquellas anécdotas que nos habíamos reservado para tal momento. Cuando tus dedos peinan mis cabellos y tan impaciente me llenas de besos.

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Y es que puedo afirmar que aunque el destino no nos quiera ver pasar, ¡yo lo quiero desafiar!

Sé que la felicidad de tenerte conmigo dura apenas un suspiro, pero ¡no me rindo! No deseo hacerlo y no deseo que lo hagas tampoco. ¡Quiero que luchemos, quiero que continuemos y que no digamos adiós! No importa cuánto me rompan las despedidas, tan solo prométeme que a tu regreso me llenaras de besos.

¡Deseo que estemos de regreso! Aquellos que pensaban comerse el mundo entero. Los que deseaban comprobar que los amores grandes ni a distancia pueden acabar. ¡No quiero más absurdos pleitos! Mis tontas inseguridades y tus desquiciantes celos. Las llamadas en espera que no has de contestar y el irnos a la cama molestos sin tratarlo de arreglar. ¡No quiero que nos desgastemos poco a poco! Ni que se pierda la magia o tiremos la toalla todo por no saberlo hablar.

¡No quiero perderte! Y es que aún nos falta mucho por andar. Cada tropiezo es una prueba y yo deseo superarlas… contigo. Tomados imaginariamente de la mano. No me importa si el aferrarme pudiese hacerme daño, daño me haría el decirte adiós poniendo fin a este gran amor. ¡Lucha conmigo! No me importa esperarte y es que cuando se ama de verdad no existe el tiempo, sé que no es el final. Puedo ver en tu mirada como no me dejas de amar, como tu corazón late cuando me he de acercar. ¿Has visto y sentido en mi lo mismo, cierto? En algún momento nuestra situación mejorará, solo espera un poco más, por favor… ¡hay tanto por dar! Dime amor, ¿lo tomas o lo has de dejar?…

¨No me importa la distancia yo te quiero y al final sé que a mi lado vas a estar¨

Autor: Stepha Salcas



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