La historia es mía y yo sabré con quien la escribo.

Hace unos días leí un artículo, en el que me hizo sentir como en un aparador, y no por ser especial al contrario… el escrito era sobre todo lo que una chica modifica para poder agradar al chico de sus sueños. Eso solo es un arranque de bajas expectativas de uno mismo, por no decir deteriorada auto-estima.

Decía, que me sentí en un aparador, como si muchas chicas estuvieran poniéndose bonitas y esperando a que un caballero las eligiera así como si fueran zapatos, lo que me hace pensar, las chicas tenemos zapatos para cada temporada, zapatos para correr, zapatillas de fiesta, y botas para el frío, entonces, ellos… ¿así lo harán con nosotras?

kiss

Digo, es imposible que una sola tenga todas las características que él desea para su compañera de vida, lo mismo pasa con nosotras ninguno nos llena al 100 pero de eso se trata la relación en pareja ¿no? El afrontar las diferencias, superarlas y aprender a enamorarte de lo que odiabas, se llaman acuerdos, paciencia amor.

El punto es que no podemos, o al menos yo no podría estar cambiando mi esencia, mi personalidad para embonar en las expectativas que tiene un hombre para su amor ideal. Perdón, pero yo valgo lo suficiente como para escoger y no ponerme a merced del mercader para que me elijan.

Estoy más que convencida que el que de verdad desee estar conmigo, lo hará amando todas mis virtudes y tolerando y sabiendo llevar cada uno de mis defectos como sé que si de verdad es lo que quiero para mí, yo haré lo mismo con él. Digo, vuelvo a lo m ismo, una relación exitosa es cuestión de comunicación y llegar a acuerdos.

Nadie es más o menos que yo, todos somos iguales pero sobre todo, créeme que jamás querré compartir mi vida con alguien que quiera cambiar aspectos de ella a cada momento, no puedo ser feliz con alguien que me haga sentir menos y que no valore lo que soy y como soy.

No estoy dispuesta a cambiar mi identidad por agradarle a alguien, me quiero más yo, sé lo que soy y lo que valgo, por eso, estoy prevenida, y sin miedo a decir lo que me gusta lo que no, lo que quiero en mi vida y lo que requiero muy lejos de ella.

hug

Por eso te digo, esta vez, y siempre, seré yo la que decida de qué mano quiero caminar el resto de mi vida.

No soy unos zapatos de temporada que puedan amoldar para la ocasión.

No hay medias tintas, eso es lo que soy, y siempre seré… Ahora solo te dire que no estoy para que me escojan, seré yo la que elija.

 



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