Probablemente te sientes desesperada, ansiosa. Te invade el deseo de estar con un hombre que apacigüe ese sentimiento tan horrible de soledad. Y ya que lo encuentras, te entregas por completo, sin condiciones, esperando que tu relación con ese hombre arregle todo lo que está mal en tu vida. ¡Error garrafal! No debes depender de un hombre para que solucione tus problemas emocionales.

Tener una relación de pareja es algo muy hermoso. Te llena de vitalidad, tienes con quien compartir momentos lindos, cuentas con un confidente, un amigo y un amante, y la vida definitivamente adquiere otro color. Pero para tener una pareja primeramente debes estar bien contigo misma, tener una relación saludable con tu propio ser. El problema es que muchas mujeres entran en relaciones de pareja cuando aún no están listas para ello, con problemas de autoestima y autoconfianza que muy difícilmente superarán al lado de un hombre si no supieron superarlos por sí mismas.

Muchas chicas buscan en su pareja la seguridad, la confianza y el amor que no se pueden dar a sí mismas. Y, aunque, desde luego, una espera que nuestro hombre nos de amor, apoyo y aliento, éste no puede llenar de ninguna manera el vacío interior que nos aqueja, primeramente porque él no es la causa de ese vacío. En segundo lugar, debes tomar en cuenta que tu hombre también es un ser con debilidades, problemas, carencias y probablemente con un vacío propio que él mismo debe enfrentar, por lo que cargarle también con tu vacío es una responsabilidad bastante grande que a él no le toca asumir. Lo único que lograrás dejándole esa responsabilidad es que él se desgaste, se canse y poco a poco vaya perdiendo el interés en ti y te vea cada vez más como una carga que como su pareja.

Dicho de otro modo, no puedes depender de tu compañero para ser feliz. Tienes que aprender a elevar tu autoestima por tu cuenta. Imagínate que él no responde de la manera en que tú esperas que lo haga, que no te llena ni te completa como tú lo querías, que no satisface tus expectativas en cuanto a su trato o al tiempo que se dedica o, peor aún, que te abandona o que fallece, ¿qué harías? Si tu nivel de dependencia es muy alto, tu mundo se vendría abajo, y ese vacío inicial que sentías antes de iniciar la relación con él se convertiría en un verdadero hoyo negro que te sumiría en una profunda depresión. Por eso no es bueno depender de nada ni de nadie para ser feliz, más que de ti misma.

La clave está en fortalecer la autoestima. Esa es la mejor manera de llenar el vacío de tu vida. Es un largo camino, desde luego, pero es mejor tomarse el tiempo para hacerlo que entrar en una relación por desesperación y terminar de la peor manera posible. Un consejo invaluable que yo recibí cuando me encontraba en la etapa de reconciliarme conmigo misma y llenar mi vacío interior fue: conócete a ti misma. Explora tus emociones y tus pensamientos. Fíjate muy bien qué sentimiento asocias a cada pensamiento y aleja paulatinamente de ti los pensamientos que te estén ocasionando sentimientos dañinos. Descubre lo que te apasiona y síguelo; esta es una buena manera de sentirse plena, pues al hacer lo que nos gusta nuestro cuerpo y nuestra mente entran en sintonía y se conectan el uno al otro en armonía. Observa también lo que te disgusta, lo que te hiere y evítalo. No dejes que nadie te dañe. Y, algo muy importante: construye una vida con la que, independientemente de si tengas pareja o no, puedas ser feliz. Consigue buenos amigos, practica tus hobbies favoritos, define tus metas y sueños y persíguelos. Así, cuando tengas una pareja, tu vida ya no dependerá de ella.



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