Las mujeres que ya no buscan hombres no se hicieron de la noche a la mañana, no son mujeres despechadas que se olvidan por un tiempo de las cosas que un día les han hecho, son mujeres que en verdad han sufrido, mujeres que han descubierto que un hombre no es esencial, que la vida tiene más sentidos que sólo el de amar a un chico, que no todo es besar y abrazar. Ahora esas mujeres saben que antes de buscar el amor en los brazos de un chico inmaduro que no sabe nada acerca de amor, es más importante el propio querer, que el amor más importante en ahora el que se tengan así mismas.

Hay que llorar mil veces, conocer mil hombre, enamorarse mil veces más y decepcionarse otras mil para poder saber que un hombre no es el inicio ni el fin de nada, que si algo tienen de utilidad es el compañerismo que proporcionan, la inutilidad masculina de no encontrar nada y divertirnos con sus ideas. Ahora esas mujeres no buscan un hombre para completar su vida, lo único que buscan es un hombre para complementar la felicidad que ya buscan tener o incluso que tienen. 

Porque la salida a un problema no esta en un para de brazos, no esta en un beso sin pasión, en un beso que solamente absorbe lo mejor de uno y no ofrece nada. Porque muchas veces ya les han partido en corazón con un desamor, muchas veces ya les han manchado la cara con lágrimas que no se acaban, esas mujeres ya no tienen más opción más que hundirse en su propia agonía generada por un estúpido hombre sin valor, sin consideración y con la única ambición de robar un corazón. 

Yo no esperaría a que enloquecieran mi razón, yo no esperaría a que me partieran en dos, mejor que ahorro el trago amargo y no busco un hombre, busco un compañero, un amigo en el peor de los casos para complementar mi vida con la estupidez graciosa y con todas las bromas que puede ofrecer; con el par de brazos y manos que puede dar y nada más.



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