El entregar el corazón no te garantiza que la persona quién lo reciba cuidará de él, y es por eso que debemos tener cuidado cuando abrimos el corazón a una persona, tener cuidado de que esa persona se lo merezca de verdad y lo cuide como se debería.

No entregues el corazón a la primera porque los sentimientos tienen el dominio de nublar tu mente, de no dejarte pensar de la manera adecuada y pueden provocar que se lo entregues a la persona equivocada.

Es inevitable llegar a entregar el corazón y es válido equivocarse, pero cuando hayas entregado tu corazón debes tener cuidado con lo que vendrá después. Pueden pasar dos cosas, la primera podría ser que la persona es la indicada para ti y sabrá valorar el tesoro que tú le estas entregando, o la segunda, es que esa persona solo juegue con él, lo dañe y no le importe hacerle daño. Si sucede la primera ten por seguro que tu corazón estará en el lugar perfecto, así que no te preocupes, puedes confiar, pero si sucede la segunda ahora espera y sé fuerte para lo que vendrá porque una herida del corazón es muy difícil de sanar, es difícil de regresar a su estado normal, son de las heridas que a pesar de que no son profundas son de las heridas más delicadas que tu cuerpo puede tener.

A veces el corazón le gana a la razón y las emociones a la cordura. Cuidado de no dejarte guiar solo por tus sentimientos, sino que debemos ver muy bien a esa persona a la que estamos apunto de entregar lo más valioso que tienes, tu corazón. Cuida tu corazón porque eres el único que tiene el dominio de hacerlo, nadie lo hará porque no le pertenece porque no puede saber lo que siente sino que tú eres el único quién puede sentirlo, entender lo que pasa dentro del él y saber como poder ayudarlo. Cuida que nadie robe tus pensamientos fáciles, sino que la persona que lo haga sepa valorar lo que hay dentro de ti, que sepa tratarlo con cuidado. Observa que esa persona sepa amar todo lo que hay dentro de ti, que te ame por lo que eres y que no trate de cambiar lo que eres. Aprende a colocar una protección en tu corazón para que no sea fácil que alguien lo hiera. Recuerda siempre que eres valioso(a) por cada una de tus características, eres único(a) porque cada uno somos diferentes y vamos formando con el tiempo lo que somos, nuestra esencia depende de nuestra formación, y cualquiera que sea ésta nadie tiene el derecho de despreciarla ni pisotearla. Quiérete antes de pedir el amor de alguien más porque nadie te amará como puedes hacerlo tú mismo, además, si aprendes a valorarte y amarte no toleraras jamás que alguien pueda lastimarte porque sabrás que vales y que no valdrá la pena tener a tu lado a alguien que no sepa amarte de la manera que tú lo haces y comenzarás a ser independiente, y no esperar a una persona para poder ser feliz.

 



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