Nunca me han gustado los estereotipos de nada, creo que buscar un estereotipo en una persona es como tratar de encasillarla, es como intentar que a la fuerza ocupe una actitud que no le va o que no le gusta, etiquetar a las personas nos hace de alguna manera hacerles perder su originalidad, y su esencia.

Pero hay cosas muy puntuales dentro del estereotipo del hombre perfecto que para mí son importantes, son realmente un par o poco más, y una de ellas es “el valor de luchar por aquello que amas”, no se trata de ir defendiendo a todas las personas, hablo de tener el valor de defender aquello que es realmente importante para ti, ya sean ideales o personas, porque ¿si no eres capaz de pelear por aquello que realmente te importa entonces que clase de hombre eres?, ¿no es así?

No quiero que me mal entiendas con lo que acabo de decir, no busco alguien que me proteja todo el tiempo, pues gracias a Dios yo misma se me cuidar, mis padres y la vida me han enseñado a defenderme y a pelear cuando es necesario, así que no busco un caballero de armadura plateada para que pelee mis batallas, más bien a lo que me refiero con “luchar por aquello que amas” es que lo defiendas en todas aquellas ocasiones en las que no me compete directamente defenderme a mí.

Me refiero por ejemplo a cuando tus amigos o familiares hablaron mal de mí, porque no fuiste capaz de contradecirles y de darme mi lugar, no exigiste que me respetaran como yo lo hubiera hecho por ti, en caso de que a ti te atacaran mis seres queridos; sabías muy bien que estaban diciendo mentiras a cerca de mí, y me entristeció mucho ver como simplemente les dejaste seguir hablando para después en privado decirme solo a mí que sabías perfectamente que estaban equivocados, pero que simplemente quisiste evitar una confrontación.

Que bonito se escuchaba cuando decías “que darías todo porque yo siempre estuviera bien”, hablar obviamente no cuesta nada, y te veías tan bien diciéndolo con tanta convicción que debo aceptar que lo creí por completo, pero decepcionante fue mi sorpresa cuando demostraste todo lo contrario con tal de no “pelear con tus familiares”.

Apenas vamos comenzando, pero para mí esto es suficiente como para darme cuenta de que no eres capaz de pelear por mí, y yo voy a corresponderte de la misma manera, me rindo contigo y mejor te dejo ir, no voy a luchar por alguien que no lo hará por mí.

Autor: Sunky

 



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