No busques agradarle a los demás porque jamás lo conseguirás, mejor deja que el mundo ruede alrededor tuyo. Que no te preocupe todo lo que se dice en las calles de ti, no importa si es bueno o es malo. No le tomes importancia a todas esas personas que van por ahí con murmullos en tu contra, con opiniones que nunca te beneficiarán. No le des importancia a todo eso que jamás podrá tocarte, a todas esas palabras que se desvanecen en el aire.

Nunca podremos agradar a todas esas personas que se dedican a buscar los defectos de las personas dejando a un lado las cosas que de verdad valen la pena. Nadie en este mundo es perfecto y tampoco nadie es indispensable para nadie porque cada uno tiene habilidades, porque cada uno tiene la decisión de convertirse en algún tipo de persona. Nunca podrías decidir el rumbo que debe tomar la vida de alguna persona y nadie, pero nadie podrá decirte que es lo que debes hacer con la tuya, y si alguien lo intenta no debes permitírselo.

Nunca busques retener a alguien en tu vida, no, mejor abre la puerta para que salga porque quizá no trae o no traerá ningún tipo de beneficio en tú vida. No permitas que nadie te diga que es lo que debes cambiar para poder agradarle, si no le agradas deja que ese sea problema suyo. No dejes que te afecten las criticas que puedan hacerte porque solamente tú sabes quien eres y quien quieres ser. Nadie tiene el derecho de hacer que cambie tu pensamiento, que cambien tus ideales y qué es lo que quieres creer, qué es lo que quieres seguir. No permitas que las personas afecten tu caminar porque pueden llevarte por el camino equivocado, sino que debes fortalecer tus pasos y conveniente a ti mismo de los pasos que estas dando, del camino que estas recorriendo y de la vida que estas construyendo.

Qué importa lo que digan si al final de cuentas es tu vida, si tú tendrás que lidiar con las consecuencias de tus actos. Qué importa cuantas veces te equivoques porque tú serás quien tomará las fuerzas necesarias para levantarte y seguir, para levantarte y volver a tomar el camino, volver a tomar el paso firme que por alguna razón perdiste. Qué importa lo que se diga si al fin de cuentas eres tú quien cargará con las heridas, con las sonrisas, con los triunfos y con todo lo que venga en tu vida. No olvides que solo tú te conoces, que solo tú sabes de lo que eres capaz, de tus miedos y solo tu sabes todas esas cosas que pueden romper tus sueños y todas esas cosas que pueden hacerlos crecer.

Por todo esto y más no debes preocuparte por todo lo que se diga y se deje de decir de ti. Recuerda que solo tú puedes construir el mejor camino y tomar las mejores decisiones, lo sean o no. Sigue tú vida sin importar lo que venga y lo que se diga.



     Compartir         Compartir