Y entonces pasó… pasó que la vida me supo amarga, mi frente lo se levantó más, todo era gris, cada día era igual, monótono, burdo y sin sentido.

Decidí platicar mi sentir con un profesional, y para mi sorpresa, su diagnóstico final fue… “Necesitas un amante”.

Indignada salí del consultorio pues yo iba por un problema de ánimo no de índole sexual. En mi trayecto a casa, mi mente estaba llena de esa idea, “Necesito un amante” ¿en realidad lo necesito?,siempre he tenido mi espacio y he sido feliz, sin confiar mi felicidad en otro ser, ¿será que de verdad perdí mi mitad?, con estas ideas dándome vueltas en la cabeza, el mismo día regresé al consultorio y platique mis dudas, entonces lo dijo de nuevo, “necesitas un amante”, pero esta vez la deje continuar, “Necesitas un amante, puede ser alguien o algo”.

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Me contó que muchas personas pierden las ganas de levantarse y sienten lo que yo, buscan ayuda y solo reciben ANTIDEPRESIVOS, pues dicen que el nombre de su padecimiento es DEPRESIÓN, aunque ella prefería llamarlo… “falta de amor”, por lo que no se cura con pastillas, necesitan “hacer el amor con la vida”, guiñarle el ojo a cada día, y tener ese “algo”  que los haga sentir plenos y en paz.

Muchos encuentran eso en la pareja, en ese ser que sienten que los complementa y terminan compartiendo todo, otros encuentran a su amante en alguien diferente a la pareja, otros, lo encuentran en la pintura, la música, literatura, en esa pasión guardada que no dejan que salga a relucir, por miedo o por qué no saben que está ahí.

Me contó  que siempre hemos vivido con la creencia que de AMOR SE MUERE, sin embargo ella tiene comprobado que es justamente al revés, SIN AMOR NO SE VIVE, con esta creencia la gente se limita a respirar, pero eso no quiere decir que esté viviendo, vivir es HACER EL AMOR TODOS LOS DÍAS CON LA VIDA MISMA, salir a descubrir cada día lo que el mundo tiene para nosotros,disfrutar cada tropiezo y regocijarnos con los triunfos.

Un amante ocupa tu mente justo al despertar o es ese pensamiento que no te dejó dormir, un amante te eriza la piel de solo pensarlo, busca ese amante en el deporte, en la divinidad de la meditación, en esa actividad que te hará trascender en persona y espíritu.

El meternos en una burbuja de confort, solo nos deja vacío, no nos permite sentirnos plenos y contentos. Búscate un amante, eso que te apasione, te distraiga, que te robe el aliento y sientas que estas las piernas flojas, por qué cada día le “hiciste el amor a la vida”.

No solo respires, vive, arriésgate, “necesitas un amante”, encuéntralo y que la felicidad te atropelle todos los días.

 

Publicado por Ser mejor

Autor: Fabiola K.



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