Te he visto muchas veces, todas de manera distinta, tu cabello recogido y unos mechones que sobresalen, admito que te prefiero con el cabello suelto, me encanta  la forma en que remarca tu rostro.
Te he observado y veo que te ves algo cansada ¿Que sucede amor?
De todas maneras de cualquier forma que te veas luces hermosa, ojala lo supieras.
Me encantaría poder descubrir lo que trama tu mirada cuando se refleja por aquella gran ventanilla y denota tus ojos perdidos.
Subes sin echar un vistazo a tus costados y tomas cualquier asiento, como de costumbre. ¿Sabes cuantas veces te he sentido con mis más sinceras ganas de al menos rozar tu mano? No te haces una idea.
Veo que te gusta la lectura, por eso he dedicado tiempo a leer cada uno de los libros que he visto que llevas.

Admiro mi capacidad de descubrir cada día más cosas de ti sin siquiera establecer un diálogo y me doy cuenta que sólo requiere de prestar atención a lo que realmente te importa.
Sacas tu libreta y comienzas a escribir, aceptó que he hecho mil maniobras para poder leer aquello que escribías con tanto entusiasmo al final esbozaste una sonrisa y te fuiste.
No te haces una idea de cuán me has dejado pensando.
Porque aquí me encuentro yo realmente perdido bajo la triste realidad de la imposibilidad de quererte, sabía que te volvería a ver, pero esa vez para verte así hubiese deseado no hacerlo ¿Porque subes llorando? Opté pasar por tu lado intentando que al menos por hoy notes mi presencia pero alguien se sentó junto a ti con el fin de calmarte, retrocedí volviendo a donde estaba, era algo inútil por alguna razón jamás me has notado, tome asiento y miré algo enfadado por la ventana por lo visto alguien estaba sentado junto a mi, su perfume era muy similar al tuyo pequeña pero no me atreví a mirar, cuando por fin se marchó pude notar que de algo se olvidaba o quizás no.
Dejó un papel en su asiento, mire desganado y lo tomé.

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Si no conociera de pies a cabeza de la forma en que escribes no estaría seguro de que fueras tú “Siempre prefiero este bus porque sé que te voy a encontrar, y descuida que he notado desde el primer día tu mirada sólo que sabía que si hacía contacto con tus ojos estaría perdida y sin darte cuenta por estar tan acostumbrado a mi despistes lo hemos hecho por eso la razón de mis lágrimas porque con una mirada tocaste a fondo de tal forma mi corazón que supe que de ti comenzaba a enamorarme.
Ahora mírame una vez más al bajar del bus y dejó a tu criterio la imagen que puedas percibir”
Mi mirada fue directo no hacia fuera del bus si no en el asiento donde estaba con aquel chico, tú no te habías ido, es mas él logró hacerte reír, volví la mirada hacía la ventana y decidí guardar en lo más profundo de mi persona aquella fantasía y sonreí. Si, lo hice pequeña aunque eso sólo haya sido una utopía.

Por: Valeria Duarte



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