¿Un hombre? No podrías definir lo que es un verdadero hombre; no sabes que es ser un verdadero hombre. No, no te confundas cuando digo que te consideraba el mejor, que pensaba que no encontraría a alguien que fuera igual que tú. Es cierto, te consideraba un hombre y uno de los mejores, pero todo se volvió claro, ahora puedo ver lo equivocada que estaba. No te confundas porque puedes cometer un error, puedes engrandecer tu ego y engañarte a ti mismo.

Puede que seas un hombre, de eso no estoy segura, pero de los que estoy segura es de que yo soy mucha mujer para ti. Una mujer como yo no merece terminar con un hombre como tú; merezco algo mejor. Un hombre como tú no sabría aprovechar todo lo que valgo, todo lo que me define y me construye como mujer. Si, también es cierto que puede existir una mujer que más grande que yo, puede que llegues a encontrar una mujer que pueda darte lo que yo te di, pero puedo asegurarte que jamás será igual que yo. Inténtalo, busca a alguien que pueda entregarte lo que yo te di; busca a alguien que pueda amarte como yo te amé; busca a alguien que pueda suplirme a tu lado, darte las mismas caricias, besarte como yo lo hacía, pero te aseguro que me recordarás en cada una de sus miradas, en cada una de las caricias y besos que ella pueda darte. No es fácil, no te será fácil encontrar a una mujer que pueda hacer que me olvides para siempre; estaré ahí en tus sueños y en tus pensamientos.

Puedes verme ahora en lo que me he convertido. Puedes verme ahora que puedo ser un cien por ciento yo misma, que ya no volveré a ocultar lo que hay dentro de mí y entregar todo los que soy y como soy. No, no pretendas conocerme porque no conoces ni una cuarta parte de mí porque tú conociste a esa mujer que creía estar enamorada de ti, aquella que te entregaría conforme tú le pedías, pero esa mujer ya no esta, esa mujer no podría llevar el nombre de mujer porque no lo era. Ahora soy una mujer que ha despertado a la realidad, que puede ver que nada es de color de rosa y que el amor no es el mejor sentimiento del mundo, que con él uno no puede sobrevivir ni prometer un por siempre. Ahora soy una mujer independiente que dejo de creer en cuentos de hadas y ha comenzado a escribir su propia historia, en la que ella es la protagonista. Ahora soy de verdad una mujer que no se dará por vencida fácilmente, una mujer que no pretende ser otra persona para llenar la pupila de alguien que jamás valdrá la pena. Ahora soy una mujer que esta dispuesta a olvidar, dejar atrás el pasado y comenzar a caminar por una ruta diferente sin mirar a tras, sin retroceder jamás a pesar de lo que vaya a venir. Me he convertido en una mujer valiente que no dejará que ningún poco hombre la destruy.



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