Mis sentimientos por ti no han cambiado desde el primer día en el que te conocí. Sigo pensando que eres tú el amor de mi vida y que lo seguirás siendo hasta el fin de mis días. Pero comprendí que no mereces que esté a tu lado porque nunca supiste valorarme, porque nunca quisiste darte cuenta de la gran mujer que tenias a tu lado sino que preferías cerrar tus ojos confiando en que yo te amaba. Sabías que o hacia, sabías que te ama como a nadie en este mundo y lo que estaba dispuesta a entregar por ti.

No mereces que esté a tu lado porque quizá haya fuera esté el hombre que me dará el valor que en realidad merezco. No mereces que siga a tu lado porque no te has ganado el merecerlo, porque sé que sabías que estaba a tu lado pero solo veías por ti mismo dejándome a mí al final.

Mi amor por ti sigue siendo el mismo y sé que a pesar del tiempo seguiré amándote, porque sé que mi corazón jamás mintió, porque sé que mis sentimientos son reales. Pero a pesar de que ese amor siga vivo dentro de mí debemos seguir viviendo en una sola realidad y es por eso que he decidido alejarme de ti a pesar de mis sentimientos, a pesar del dolor que yo misma me produzca, pero sé que es lo mejor para mí, porque sé que lejos de ti no podrás tocarme, no podrás seguir dañando y haciéndome cada vez más débil con cada  uno de tus golpes. Sé que los sentimientos seguirán ahí y que cada día me harán recordarte y recordar cada uno de los momentos que pasé a tu lado, pero no importa, prefiero sufrir en la soledad el mismo dolor desde hace un tiempo y evitar que siga aumentando estando a tu lado.

No es fácil dejar atrás a la persona que en verdad amas y no es fácil pretender estar bien mientras te mueres por dentro, pero tal vez el sacrificio valga la pena, tal vez al final volverá a salir el sol y me hará sentir mejor. Quiero estar a tu lado, pero también quiero mi felicidad, quiero estar bien y sé que a tu lado jamás lo estaré. Quiero dejar atrás todo lo que un día pasé a tu lado, los recuerdos, los lugares, las palabras, las caricias, cada uno de tus besos, de tus abrazos y cada uno de esos ‘te amo’ que con tanto esfuerzo mencionaste. Me di cuenta muy tarde de lo que estaba haciendo a tu lado; no pude darme cuenta a tiempo que tu amor era una farsa, que era más fácil seguir mintiendo pretendiendo sentir amor que hablar con la verdad porque según tú dentro de ti exigía el miedo a lastimarme. Al final no sirvió de nada tanta mentira porque me lastimaste de igual manera. Quiero seguir adelante y no meterme, seguir mi camino sin mirar atrás, sin mirar en los recueros y recordar que aún te amo.



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