¿Qué nos ha pasado? Las cosas ya no son como antes. Definitivamente, algo se fracturó entre nosotros, en esta relación que antes era tan estable, y ahora dicha fractura se va extendiendo a lo largo y a lo ancho de este amor que va menguando, se va haciendo débil, y poco a poco llega a mi corazón la desilusión.

Sí, hace meses atrás intenté por todos los medios rescatar este amor, lo hice. Me sacrifique para que funcionara. Te di muchas oportunidades y hasta hice oídos sordos y vista ciega a varios de tus errores, aunque eso me costara incluso un poco de mi dignidad. Pero de nada sirvió. Tú seguías con tu comportamiento errático, con tus mismas equivocaciones, ibas y venías, cometías un error y luego llegabas a pedirme perdón diciendo que no lo volverías a hacer, pero nunca hacías propósito de enmienda, siempre volvías al pecado, a la falla, a la traición.

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Yo, desde luego, admito mis errores, pero no me puedes negar que hice mucho para cambiar. Puse todo mi empeño en transformarme en una mejor persona, por ti, por mí y por nuestra relación, y creo que en verdad mejoré, pero, tú, tú te quedaste atrás, no moviste ni un dedo, y ahora vienes y me pides que te dé una oportunidad más. ¿Cuántas oportunidades necesitas? Las que te dé, no creo que vayas a cambiar.

Lo siento, pero todo este daño acumulado ha ido cobrando factura y actualmente yo ya no siento lo mismo que sentía al principio de nuestra relación, cuando todo era miel sobre hojuelas. Ahora las cosas son diferentes, mi mente y mi corazón ya no están al 100% contigo. Lamento decírtelo así, pero me estás perdiendo. Y no sólo eso, mientras tú me pierdes, alguien se está ganando un lugar en mi alma.

No te preocupes, no te he engañado con otro, no tengo un amante ni pienso traicionarte. Lo que quiero es que tú y yo pongamos las cosas bien claras sobre la mesa. En primer lugar, mi amor por ti se está apagando. Aún lo siento, débil, pero ahí está. Sin embargo, va menguando día con día, con tus actitudes, con tu modo de ser, con tus traiciones.

¿Qué hacemos? ¿Darte una última oportunidad? Sé que la desperdiciarías. Y la verdad yo me encuentro confundida, pues esta persona que se ha asomado a mi vida me ha despertado un interés y unas emociones que no siento desde que te conocí a ti, hace ya algunos años.

Mira en qué situación estoy, y todo porque no me has sabido retener. Te me estoy yendo, y tú con tu indiferencia, y luego tu arrepentimiento, y tus disculpas, y luego otra vez tus odiosas actitudes y tus errores.

No sé qué hacer, estoy tan confundida.

Autor intelectual: Elsa Ibarra



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