Liberará tu estrés, te llenará más por dentro y hará feliz.

No siempre valoramos la importancia de ser generosos, más en un mundo y una sociedad en la que cada vez nos aislamos más, y desconfiamos de la gente y de sus intenciones.

Ser generoso se traduce en dar. Dar algo material, algo abstracto, pero dárselo a otro y sin esperar nada a cambio, sin un interés de por medio, excepto el de poder ayudar y satisfacer a la otra persona. Es un acto desinteresado y es una cualidad innata, que también se puede practicar, y es demasiado admirable. Porque a veces aún si nos consideramos generosos, puede que nos topemos con algunos errores de egoísmo en el camino. Y no es malo, es demasiado natural.

La generosidad en su estado más óptimo y puro es darse por y para el resto. Y son estas personas las que marcan más y hacen la diferencia, en todos los lugares a los que van. Además, no es solo ayudar y beneficiar al resto, en verdad, ser generoso también te beneficia demasiado a ti, de maneras menos tangibles, pero que son mejores.

De acuerdo a Psychology Today, el dar desinteresadamente ayuda a que liberes tu estrés, pues haces un acto de bondad, en especial cuando ayudas para actos benéficos o causas importantes. En el día a día también puedes efectuar pequeños y grandes actos de generosidad, y de esta manera das amor. Eliges la bondad en vez de el egoísmo o indiferencia, y esto te da de vuelta felicidad, al saber que has ayudado a la felicidad de otro.

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Te hace sentir más completa el ser generosa. Y puede que realmente, cada vez que des, tú “te quedes con menos”. Puede ser en cualquier sentido. Pero en verdad, siempre estás ganando más amor y un sentimiento que llena tu corazón. ¿O negarás lo bien que se siente saber que has sido de real ayuda? Y no necesitas que te den las gracias un millón de veces después.

Dar te satisface de verdad. Cuando lo empiezas a practicar, notas la diferencia. Y el resto también, de manera que atraes a personas con energía más positiva alrededor tuyo. Libera tu ansiedad y entrega también tu corazón a la generosidad.

 

 

Por Valentinne Rudolphy



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