Cuando te fuiste de mi vida dentro de mí sentía algo que nunca había sentido, era algo que se combinaba con el dolor y con la libertad. Ahora ya no puedo explicarte con exactitud lo que sentí cuando me di cuenta que ya no estabas de mi lado. Sentí un poco de soledad pero también un poco de paz pues los últimos días que estuvimos juntos no eran como yo recordaba; ya no sentía lo mismo en mi cuerpo cuando sabía que iba a verte, ya no sentía emoción al imaginarme que pasaría un futuro a tu lado. Ya no había amor entre nosotros.

El amor se perdió ambos lo sabemos y aceptamos que las cosas habían cambiado con el tiempo, que todo lo que imaginamos juntos y todo lo que nos prometimos día con día habían sido cosas que se esfumaron con el tiempo. Sabemos que las cosas habían terminado y lo mejor que podamos hacer era decir adiós y comenzar una vida solos, una vida donde ya no existiéramos para el otro intentando olvidar los pocos recuerdos que quedaban en nuestras cabezas, esos recuerdos que nos mantenían juntos pensando que podríamos seguir adelante.

El día que te fuiste de mi vida me di cuenta que era lo mejor, que era mejor despedirnos y no seguir perdiendo el tiempo pretendiendo que todo estaba bien sabiendo que era todo lo contrario, que ya no había amor y ni siquiera ganas de estar cerca del otro.

En estos momentos me encuentro bien, de hecho me encuentro mucho mejor que antes cuando estabas a mi lado. Me siento contenta de haber tomado la decisión de seguir mi propio camino sin tener que sentirme amarrada a una promesa y a una persona de la que sabía que ya no sentía lo mismo que un día sentí. Estoy contenta con lo que soy sin ti y con la paz que siento cada vez que me doy cuenta que por fin podemos sentirnos libres de tener que seguir juntos y pretender frente a todos que todo esta bien, que todo es como antes mientras en la soledad solo había silencios y discusiones. Es mejor así y espero de verdad que nunca vuelvas, aunque sé que tú tampoco lo quieres porque sentías lo mismo que yo; ambos sabíamos que esto se había terminado.

No quiero que vuelvas porque no me siento preparada para estar contigo, porque el amor que un día hubo dentro de mí no creo que vuelva a mí, porque una vez que se ha ido de mi corazón ya no existe un porqué volver, y eso esta bien para mí. Quiero seguir mi propia vida buscando y alcanzando mis metas día con día. No digo que estaré en busca del amor porque no es así; solo quiero seguir caminando solas, descubrirme y hacer las cosas solo por mí dejando atrás todos los momentos amargos de nuestras vidas. Pero a pesar de todo te deseo suerte en tu vida, que la disfrutes y que seas una mejor persona sin mí.



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