Estas a mi lado pero te rehúsas hablar, me ignoras, estamos juntos pero es como estar sola, puedo sacarte un par de palabras, siento tu indiferencia y me pregunto, ¿si no querías estar conmigo porque estás aquí?, tu mirada se pierde pero no se pierde en mí, llevamos 10 minutos sentados sé que estas a mi lado pero te siento a kilómetros de distancia, me mata el silencio y hablo de mil y una tontería solo para matar el tiempo con la ilusión que algo de lo que digo te cause risa o que te haga despertar de ese letargo en el que te encuentras y mientras más hablo más te pierdo.

Me pregunto en que piensas o en quien piensas, el silencio se cuela en mi cabeza y me grita que no soy suficiente, mis pies quieren moverse, y cada fibra de mi cuerpo quiere irse de esa pequeña tortura en la que se encuentra, pero no puedo hacerlo y contra mi buen juicio me acerco más, te pido un beso, pensando que tal vez pueda tener un poco de atención y por un momento pienso que lo logre, pero me topo con unos labios que apenas se abren y con unos ojos que no se cerraron en ningún momento.

Quisiera levantarme y dejarte pero no puedo lo único que quiero es que me mires a los ojos y me digas que me amas que me preguntes que tal estuvo mi día, que me abraces y me beses, pero eso nunca sucedió 20 minutos han transcurrido ya no sé de qué más hablar o que más preguntarte, ya que solo contestas con un sí, no o que día más cansado, sacas tu teléfono y te pierdo por completo te miro de reojo para ver si te das cuenta que estoy a tu lado, veo a las personas pasar y tu vista no se separa de la pantalla, y cada vez que me acerco lo bloqueas, no creas que soy tonta por supuesto que se me ocultas algo, pero no digo nada por miedo a perderte.

25 minutos han pasado y todo sigue igual se me acaban las ideas, se me acaba la esperanza, y me pregunto porque estoy decidida a cargar con este cadáver porque eso es nuestra relación, seguimos arrastrando algo que no tiene vida, y antes que mis ojos se llenen de lágrimas guardas el celular y me dices “es tarde tengo que irme” me das un beso, trato de prolongarlo, te pido un abrazo antes de que te vayas me aferro a ti lo más que puedo, porque sé que nuestros abrazos están contados.

Tantas cosas que quise decirte en esos 25 minutos, tantas cosas que quise gritarte, esos besos que tuve que guardar todo eso y más se perdieron, tal vez mañana sea diferente tal vez no sean 25 minutos tal vez sea una eternidad.

 

Por: Gigi



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