No suelo dar consejos y en repetidas ocasiones soy peor siguiéndolos, pero ahora si tengo uno bueno para ti y queda justo para tu situación, mi consejo es que te largues.

Que te vayas a otro corazón, que explores otros labios, otros brazos, otros rumbos que agarres lo más necesario y te vayas lejos. Que te alejes de todo y de todos, de lo que no te impulsa, de lo que pone el freno de mano, de lo que trunca tus ideas de lo que no te deja sentir como quisieras.

bye

Ya es momento de darle el portazo a lo que ya está rancio, a lo que te impide cerrar círculos que te pudren el pensamiento, vete y busca, más que buscar encuentra, vete y encuéntrate, pues es obvio que te perdiste en el camino, en tú camino.

Deja a tu espalda el miedo, ve y compra el ticket que no te animabas a comprar por temor a que no fueras a completar los gastos de la quincena, qué más da lo que dejas, vete y no vuelvas.

Para que te quedas a la sombra de una esperanza  muerta, deja de pensar en el “podría pasar” haz que pase, eso que te duele es una piedra que no es si quiera pesada, solo es una piedra que te ha gustado pisar y temes dar el paso al concreto firme. Lo que te detiene es una terquedad que no te deja avanzar, el que busca encuentra, sal a conocer el mundo que él te dirá de lo que en verdad eres capaz, pero eso sí hazlo sin miedo, hazlo consciente de que si saltas puedes estrellarte, quizá aprendas a planear para evitar la rudeza del golpe, pero la felicidad continua aburre, vete consciente que vivir duele.

No te engañes, te falta valor pero te sobran motivos para agarrar tu corazón, meterlo en su sitio y largarte.

adios

Mi consejo es que te largues, porque si decides quedarte a seguir rodeado de lo mismo, a seguir chocando con la cotidianeidad y sigues hablándote de tú con la rutina, entonces pasa, eso que te duele, va a pasar, eso que te cansa, va a pasar…  eso que a veces no te deja respirar, seguro va a pasar, porque todo pasa, TODO PASA, y quedándote con la rutina como tu amiga, la vida pasa, tu vida pasa y te das cuenta de que te lo único que hiciste fue quejarte, que viviste cansado, que todos tus días recogieron la misma mierda que a manera de fango te comía los pies. Si te quedas tu vida pasa y no te das cuenta, entonces mueres con el alma apachurrada, entonces mueres y de ahí ya no sales. Ahora tú decide si te quedas.

Idea original:Código nuevo



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