Creo que es normal ser cautelosa, y mucho más cuando se trata de otras personas, me gusta estudiar todas las opciones y considerar hasta la última probabilidad, creo por naturaleza soy calculadora y si bien es cierto que me ha servido en muchas ocasiones y que no tengo tantas historias amargas como las que tienen las chicas de mi edad, también debo aceptar que han sido muchas las ocasiones en las que me he quedado parada sin hacer nada porque me encuentro dudosa sobre lo que pueda pasar y lo que regularmente sucede es que no pasa nada.

Quizás muchas personas me consideren hasta cierto punto afortunada, porque no he vivido muchas decepciones amorosas, ¡pero tampoco ha sido como su hubiera tenido algunas buenas!, simplemente me he alejado cuando las aguas se turban, cuando la situación pierde claridad, o cuando yo me siento fuera de control, regularmente salgo corriendo, incluso algunas veces sin decir siquiera adiós.

En verdad me molesta esta manera mía de ser y la quiero cambiar, sé que va a doler mucho, en el fondo estoy aterrada porque tendré que enfrentarme a muchas situaciones en donde las cosas se escapen de mi control, o de mi comprensión, pero estoy cansada de esta vida sin sabor, prefiero enfrentarme a mis miedos y acepto que en muchas ocasiones voy a sufrir y mucho, pero creo que es mejor que seguir en este estado vegetativo en el que hasta ahora he estado viviendo.

Voy a poner los pies en el suelo y afrontar la realidad, voy a salir de mi burbuja y comenzaré a vivir una vida de verdad, llena de sorpresas ya sean buenas o malas, voy a intentar quedarme con las buenas y dejar ir las malas cuanto antes, aunque sé que no siempre es sencillo, pero lo voy a intentar, voy a aprender de mis errores en vez de tratar de predecir cómo no equivocarme, voy a reír y también a llorar.

 

Porque estoy plenamente convencida de que la vida que tengo ya no la quiero, prefiero arriesgarme a intentarlo, que seguir como hasta ahora solo preguntándome “como hubiera sido si…”, porque por fin entendí que en las cosas del amor nunca se puede ganar sin arriesgar.

Autor: Sunky

 



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