Estoy en la etapa de mi  vida en que si te veo, créeme que no te reconozco, te bloqueé de mi mente, te eliminé por completo de mi vida, así que no vengas con sentimentalismos baratos, ya no creo en tu palabrería.

Fueron muchas veces, por no traducirlo a años, los que me tuviste en la palma de tu mano, presa de tu indecisión a lo que llamabas amor. ¿Sabes? Ya soy feliz,  ya logré enderezar mi camino, ya voy en línea recta, directo a lo que quiero y justo de la mano de alguien que desde el principio supo que quería estar conmigo, no como tú. Espero tu vida sea igual, que seas  feliz, que por fin hayas logrado decidir correctamente en algo y que tu vida vaya en línea recta, completamente paralela a la mía para no volvernos topar de frente jamás. Simple y llanamente eres de esas cosas dignas de olvidar.

No puedo culparte por el daño que nos causamos, toda la culpa la tengo yo, siempre fuiste “trasparente” conmigo, por decirlo de alguna forma, yo fui la terca que pensó que algún día, con paciencia y amor, lograría hacer que me quisieras como yo te quise a ti, que con dedicación lograría ser la primera decisión congruente, que me aceptarías como tu compañera de vida, que hombro a hombro construiríamos una vida juntos, pero no fue así, fui otra inseguridad, otro titubeo, otro tropiezo, otro proyecto inconcluso.

sunset love

Me dices que te lastime, no lo dudo, aunque no fue mi intención, no encontré otra manera de alejarme de ti y de todas tus inseguridades, sí, te hice daño, pero lo hice de frente, de manera tajante y con fundamentos, no como tú, que por años me hacías daño, con tu infantil comportamiento, vivimos en un estira y afloja impresionante, me decías que no eras suficiente para mí, a veces era al revés, te ibas, le dabas una patada bien dura a mis sentimientos, y a los pocos días volvías arrepentido haciendo que toda mi fortaleza se derrumbara al ver tus preciosos ojos pidiendo perdón y tus labios decir “te amo”, crees que eso no me hizo mucho daño, cada vez más, incrementaba cada vez que lo hacías, así que en esa cuestión, creo que estamos a mano.

Contigo conocí un cóctel de emociones en unísono, te amé con cada célula de mi cuerpo, e inmediatamente después te odiaba hasta el tuétano de mis huesos, pero ya comprendí que el odiarte me hacía quererte, es por eso que ya no te amo, no te odio, simplemente ya no existes, y ano te quiero en mi vida, ya no te necesito en ella, por favor respeta mi posición, y aléjate lo más que puedas.

Quizá esté sufriendo, pero créeme que no es por ti, es por mí, me duele haber sido tan tonta como para creerte tantas veces.

Se feliz, como ahora yo lo soy sin ti.

 



     Compartir         Compartir