Siempre me las he tenido que arreglar yo sola, he sido de esas chicas que responden a sus errores, intento no equivocarme, intento no salir mal, pero cuando mis cálculos no funcionen, cuando mis acciones se descontrolan o bien cuando no tengo ganas de seguir tratando, me veo en la necesidad de responder a las consecuencias, intento ser responsable aunque a veces todo esto no me sale.

Esta no ha sido la excepción, me enamore y descontrole lo que sabía que era hacer las cosas bien, perdí el control de intentar no caer en las trampas que pone eso de estar enamorado, y pues salió mal, al final no resultaron las cosas y yo seguí sintiéndome enamorada de ti, pero ya no estabas, tenía que lidiar con la tu partida y con el dolor de un corazón roto.

He tenido que aprender a volver a mi antigua vida sin la ayuda de los demás, porque los demás realmente no pueden ayudar, no pueden decirte que dejes de sentirte mal y por arte de magia dejes de sentirlo, no funcionan así las cosas, en realidad no pueden ayudar y tuve que hacerme cargo de lo que hice; haberme enamorado.

Aprendí que de cualquier forma siempre se logra encontrar la paz que se necesita pero para eso tuve que aprender a dormir sin esperar tu mensaje, entrar a mi casa sin un beso de despedida, aprender de nuevo a salir yo sola y que nadie me este esperando, que nadie me tome de la mano, aprendí poco a poco a vivir sin ti, porque al final de todo no había nacido contigo.

Me acostumbre a estar sola de manera sentimental, tome valor para poder enseñarme a curar mis heridas, a olvidarte sin la necesidad de suplantarte, a dejar pasar el dolor que sentía y hacerme responsable de lo que yo había hecho-, enamorarme ciegamente de ti, aún cunado ya no estabas aquí.



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