Pensé que las persona que destruyen y son crueles con las personas que “aman” sólo existían en los libros, pero ahora que leo mis recuerdos a través de mi memoria, me doy cuenta que tú fuiste uno de esos. Qué crueldad que no te bastara con herirme sin piedad.

Tenías una extraña facilidad para hacerme llorar y a parte de eso ser yo quien tuviera la culpa de mis propias lágrimas. Hoy cuando lloro yo soy consciente que es porque yo quiero, pero antes era porque hacías lo posible por hacerme sentir mal.

No entiendo porqué acepte ese tormento proveniente de tus manos, creí que éramos el uno para el otro y recuerdo que tú decías que sí era así, pero sólo lo decías porque dejaba que me hirieras sin que yo pidiera que me dejaras en paz.

Yo pensaba que el sufrimiento diario y el dolor punzante dentro un corazón ya sangrante sólo existían en las películas de drama, que esas historias era ficción inventada por personas con una gran imaginación. Nunca me imagine que tienes que pasar por algo así para darte cuenta que es más real de lo que cualquiera cree.

Traicionaste mi confianza. Mi voto de amor sincero, lo mal gastaste en tu egolatría. Hoy que no estoy no pidas perdón, a mí de nada me sirve tu arrepentimiento, lo único que me ha servido ha sido alejarme y dejarte sepultado en mi memoria sin opción a recuerdo.

choro2

No lamentes cada una de tus palabras, pues fueron estas las que me hicieron hartarme y obligarme a amarme de una forma que tú nunca harías, me hiciste quererme más de lo que yo misma creí que podía y todo por acciones dolorosas.

Me doliste, pero me serviste para saber como es que debo amarme.



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