No puedo decirte lo mucho que me divierte el ver cuantas veces han sido ya que regresas para justificarte por todo jugar con mi corazón y mis sentimiento. En el pasado pensé que nunca terminaría el dolor, que nunca dejaría de dolerme el que jugarás conmigo y pretendieras seguir haciéndolo mientras tuvieras la oportunidad de estar a mi lado. Ahora solo me divierte ver la manera en al que intentas acercarte a mí para comenzar de nuevo el juego, la manera en la que buscas justificarte de diferentes maneras al darte cuenta que ya no es fácil engañarme como antes. Sigue, no pares porque no quiero dejar de reír y seguir dándome cuenta de lo que en verdad eres, porque no me canso de todas las maneras que has ideado para buscar mi perdón.

Cada que pasa el tiempo e intentas regresar, intentas convencerme de acercarme de nuevo a ti comienzas a titubear un poco más, comienzas a pensar mientras intentas hacerme entender que no quisiste lastimarme en el pasado, que no sabías lo que estabas haciendo y como intentas mostrarme lo arrepentido que estás por no haber luchado por mí, por no haberme valorado cuando debiste hacerlo. En eso estoy de acuerdo contigo, debiste de darme el valor que merecía mientras estaba a tu lado. Estoy de acuerdo contigo al momento de decir que no sabías que es lo que estabas haciendo al buscar lastimarme mientras mi dolor subía tu ego como espuma.

Creo que estamos en la otra cara de la moneda, que ahora me toca a mí estar al frente, poderme reír y ser yo quien se divierta y juegue esta vez. Tú ya tuviste tu oportunidad y momento para burlarte de mí, jugar con mi corazón y con todo lo que yo un día te entregué. Ahora es mi oportunidad de reírme de todas tus palabras improvisadas, de todo lo que me entregues para conseguir mi perdón y volver a mí demostrando que siempre serás tú y que siempre me tendrás a tu disposición. Es mi momento; es el momento de demostrarte que yo también tengo sentido del humor, que ahora tú estas en mis manos porque tengo el control de ti, de tus sentimientos y de tus ganas de volver a tenerme en tus manos para lastimarme las veces que quieras. Es el momento de tomar venganza de todas las humillaciones, de todas las heridas que abriste de la peor manera en mi corazón; momento de tomar venganza de todo el tiempo que me hiciste perder mientras pintaste ilusiones y sueños dentro de un mundo que jamás me entregarías. La pelota esta en mis manos y es momento de tomar las riendas de este juego que quizá seré yo quien le ponga fin al demostrarte las capacidades y habilidades que tú mismo creaste en mí y, demostrarte todo lo que aprendí de cada uno de los movimientos que realizaste mientras la pelota aún te pertenecía y cuando aún tenías mi vida en tus manos y la oportunidad de ganar. Es momento de que me veas reír…

 



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