Y tú, ¿sientes lo mismo?

Algunas personas sienten todo lo que se puede sentir, padecer, e incluso más, de una manera mayor que el resto del mundo. Suena extraño, pero es más común de lo que parece. Quizá sean un tanto exageradas en sus quehaceres, que construyan castillos de granos de arena, que la ira les invada sin razón alguna o que tengan un carácter demasiado marcado, pero no, no es así.

Este tipo de personas son como una preciada flor, fuertes pero delicadas a la vez, con una gran sensibilidad, tanto que el aleteo de una mariposa pueden sentirlo como un huracán. Se les llama“personas emocionalmente intensas”

Cuando hay algo que les incumbe, ya sea en un tema laboral, amoroso, familiar, o de cualquier índole, se entregan al máximo, pero también piden que los demás se entreguen de la misma manera. Esperan que hagan aquello que ellos harían en su lugar, por eso sienten la decepción de una manera tan profunda cuando no son correspondidos como ellos esperaban.

Las emociones las viven de una manera tan enfática que, cuando algo bueno sucede, les invade la alegría y la felicidad de una forma increíble. Son capaces de sentir cosas que otros ni siquiera saben que existe. Cuando les fallan o les traicionan se sienten más mal que cualquier otra persona, por eso sus venganzas también son terribles.

Como buenamente dice el nombre son emocionalmente intensas. Viven los estados afectivos de una manera más potente que la mayoría de personas en la faz de la tierra. miedo, ira, sorpresa, aversión, alegría, tristeza, felicidad, rencor, amor, entre otras cosas.

Todas estas emociones se reflejan de manera fisiológica en el cuerpo, es por eso que este tipo de personas dicen que son muy transparentes “todo se le nota en la cara”. Una sonrisa inevitable de oreja a oreja cuando algo bueno sucede, el ceño fruncido cuando están enfadados, mirada perdida cuando están tristes o expresión de rabia cuando les fallan. No pueden ocultarse.

Quienes conviven con las personas emocionalmente intensas tienen que saber entenderlas y comprender que todo lo que sienten y padecen, realmente es así, porque son seres especiales con una sensibilidad emocional más desarrollada que los demás.

Y yo también soy así, emocionalmente intensa, así es como me declaro.

 

Artículo por Cristina Esquiu i Llamas



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