¨¡Que si el novio, que si cuando habré de estar en una relación formal, que si cuando habré de casarme, de tener hijos, que si cuando decidiré hacer algo por mi felicidad!¨, ilusos que no entienden que al ignorarlos estoy haciendo precisamente algo por mí, me estoy encargando de ser feliz, a mi modo, como tiene que ser y es que pocos terminan de comprender que la verdadera felicidad se encuentra en nuestro propio ser.

A estas alturas de mi vida me causan mucha gracia los comentarios de los demás, posiblemente todos tengamos familia que no se cansan de preguntar cuando pondremos fin a nuestra soltería como si esta fuese una enfermedad o un gran defecto, muchos continúan con la estupidez de atribuirle a alguien más la responsabilidad de hacernos felices cuando lo cierto es que si uno no logra ser feliz consigo mismo, posiblemente tampoco lo será estando al lado de otra persona.

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Lo que mal comienza mal termina, lo forzado nunca logra llegar lejos y las precipitaciones no se han hecho para mí. Los tiempos son perfectos y están bien marcados ¿por qué apresurar al destino en lugar de disfrutar lo que nos ha mandado?

Muchas personas estamos solteras no porque nadie se fije en nosotros, ni porque no seamos suficientes o valgamos poco, al contrario, el tiempo que uno decide estar soltera es el mismo que se aprovecha para conocerse mejor y saber nuestro valor. La soltería es el mejor estado civil porque aprendes, creces, determinas que es lo que quieres, conoces, experimentas, disfrutas, te das el lujo de fracasar y volverte a levantar, tu fortaleza y tu motor para continuar eres tú misma, las cosas las haces por ti y para ti y cuando logras ser feliz, lo logras por ti. La soledad no es ninguna enemiga, al contrario, esta se vuelve tu aliada, tu mejor consejera, se logra tomar mejores decisiones y va en busca de grandes emociones, nadie te pone altos ni trabas, nadie recorta tus alas, nadie rompe tu corazón y eso también está bien.

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Llegas a conocerte tanto que determinas que te gusta y que no y entonces trabajas en una mejor versión de ti, pero ¡ojo! Nadie te lo ha pedido, no es por complacer a nadie, simple y sencillamente lo haces para gustarte más tú y aceptarte.

Decidir estar soltera te da la oportunidad de reinventarte, de planear grandes cosas, de lograr tus sueños, de cerrar ciclos y heridas, de sanar tu corazón, de alimentar tu mente, de viajar, conocer nuevas personas, ir tan lejos como te lo propongas y aventurarte.

Estar soltera no es igual a estar soltera o estar disponible para cualquiera. Finalmente terminas comprendiendo que no cualquiera te merece y que decidir por decidir, no te hará del todo feliz.

Es magnífico enamorarse, tener una relación y compartir mil cosas con el ser amado, pero no le atribuyas a nadie la responsabilidad de hacerte feliz. Extiende tus alas y emprende un largo viaje, conócete, acéptate, valórate y amate. Y solo cuando estés preparada, entonces abre de par en par las puertas de tu corazón.

adios

No aceptes presiones, ignora comentarios, tomate tú tiempo y deja que las cosas fluyan y pasen cuando tengan que pasar. No hemos venido al mundo para complacer a nadie, disfruta esta hermosa etapa a lo grande, y recuerda que: ¨te bastas y te sobras para ser total y plenamente feliz.¨

Autor: Stepha Salcas

Derechos de Autor.



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